Aplicaciones para apostar 2026: ninguna tiene licencia propia en México
Apostar desde el celular en México es legal, pero nunca del modo en que lo sugiere el catálogo de una tienda de apps. No existe una licencia mexicana para operar apuestas en línea, no hay una ley que nombre el juego por internet y ninguna de las aplicaciones que un lector puede descargar hoy tiene un permiso digital propio. Lo que existe es un permiso de la Secretaría de Gobernación (SEGOB) concedido a un permisionario de juego terrestre, y la mayoría de las marcas extranjeras que operan en el país se cobijan detrás de uno de esos permisionarios. La consecuencia práctica es incómoda: el documento que da tranquilidad al jugador no está a su nombre, y el número que debería respaldarlo se publica en pies de página que no siempre coinciden entre sí.

Actualizado al 6 noviembre 2026, con los registros de permisos y las fichas de las tiendas de aplicaciones contrastados contra la Dirección General de Juegos y Sorteos de la Secretaría de Gobernación.
- Qué permiso tiene una aplicación para apostar en México
- Cómo saber si una aplicación opera con permiso de la SEGOB
- Aplicaciones para apostar sin dinero y el costo real de una promoción
- Cómo se comparan las aplicaciones disponibles: nueve fichas
- Cómo se evaluaron estas aplicaciones: los criterios detrás de la lista
- aplicaciones confiables para apostar: qué significa “confiable” aquí
- Cómo y cuándo se paga una apuesta en México
- Riesgos de apostar en un sitio sin permiso de la SEGOB
- Preguntas frecuentes sobre aplicaciones para apostar en México
- Para quién es cada camino
Qué permiso tiene una aplicación para apostar en México
El punto de partida legal es una ley de 1947 que sigue vigente. La Ley Federal de Juegos y Sorteos (publicada en el Diario Oficial de la Federación el 31 de diciembre de 1947) prohíbe en todo el país los juegos con apuesta y las apuestas, y permite únicamente aquellos que están expresamente autorizados. El Reglamento de esa ley, reformado el 16 de noviembre de 2023, cierra el círculo por el otro lado: en su artículo 2 establece que toda actividad de apuesta o sorteo que no esté prevista de forma expresa queda prohibida. No es una ley que autorice y luego regule; es una ley que prohíbe y luego concede excepciones.

Quien concede esas excepciones es la SEGOB, y quien las tramita día a día es la Dirección General de Juegos y Sorteos (DGJS). El Reglamento describe al permiso como un acto administrativo temporal otorgado a un permisionario —permiso, no licencia: la palabra importa, porque una licencia se parecería a un derecho y un permiso es una concesión con fecha de caducidad—. Los tipos de permiso que interesan aquí son el centro de apuestas remotas y la sala de sorteos de números o símbolos (artículo 28 del Reglamento). Los titulares de permisos de hipódromo, galgódromo o frontón pueden obtener permisos complementarios para la explotación de apuestas remotas. Los permisos no son transferibles (artículo 31), y quien opera apuestas remotas debe rendir cuentas trimestrales y anuales auditadas, contratar un seguro, reportar operaciones sospechosas de lavado de dinero y constituir una fianza (artículo 29).
Ninguna de esas figuras menciona internet. Ahí está el hueco que explica todo lo demás: la ley no prohíbe ni autoriza el juego en línea; simplemente no lo nombra, y la práctica reportada consiste en que un sitio web no puede tener un permiso digital independiente y opera colgado de un permisionario terrestre autorizado. Un mismo permisionario puede sostener varias marcas a la vez, de modo que dos aplicaciones distintas pueden compartir el mismo documento de origen sin que el usuario lo note.
Cómo saber si una aplicación opera con permiso de la SEGOB
La DGJS publica —o se dice que publica— un listado de sitios autorizados, y ninguna lista oficial de permisos pudo abrirse al momento de escribir estas líneas. Esa ausencia de fuente pública ordenada es el problema práctico número uno para el jugador mexicano. En mayo y julio de 2026 hubo peticiones en el Congreso para que el registro público de autorizados quedara abierto, y los conteos disponibles se contradicen entre sí sin remedio: un reporte habla de 136 sitios de apuestas y otro de entre 30 y 35 operadores digitales en dominios.mx. Cuando las dos cifras del mismo mercado se llevan ese margen, ninguna sirve para decidir nada. Por eso aquí no se imprime ninguna cifra de mercado ni ningún número de permiso como dato oficial.

Lo que sí puede hacer un lector, y lo que distingue a una marca seria de una que no lo es, es buscar el número en el pie de página del operador y desconfiar cuando ese número no aparece en ninguna parte del sitio. En el caso de Betcris, el número del pie de página de la marca y el de la tabla del propietario no coinciden, y la discrepancia quedó sin resolver: la marca muestra un número a nombre de Producciones Móviles y la compilación da otro. Pickwin arrastra un problema parecido, porque las fuentes se contradicen y el número que una compilación le asigna es el mismo que el pie de Betcris muestra para Producciones Móviles. Cuando dos marcas comparten un permisionario, el número repetido no es un error: es la consecuencia lógica del modelo.
Hay una comparación honesta que conviene hacer antes de instalar nada, y es la que casi ninguna guía hace. Una marca con permiso de SEGOB aporta una sede legal mexicana, un documento concedido por la autoridad, controles de verificación de identidad y de prevención de lavado de dinero, y la emisión de un CFDI de retenciones cuando el premio está gravado. Una marca sin permiso no aporta nada de eso, y encima su saldo puede quedar congelado de un día para otro. En ninguno de los dos casos existe un registro nacional de autoexclusión al que el jugador pueda apuntarse. La protección que muchos imaginan que el Estado les da de forma automática no existe tal cual.
Bloqueos, amparos y por qué ninguna respuesta es definitiva
En México, saber si una marca con permiso está operando o no es una pregunta con fecha de caducidad. El 11 y 12 de noviembre de 2025 la Unidad de Inteligencia Financiera identificó 13 casas y congeló cuentas; bet365 y Betano (Ganador Azteca, del grupo de Ricardo Salinas Pliego) quedaron deshabilitadas. En diciembre de 2025 un tribunal colegiado les permitió únicamente publicar contenido informativo, sin apuestas. En marzo de 2026 un juez de distrito concedió a bet365 un amparo contra el bloqueo, y aun así el sitio seguía inactivo el 24 de marzo de 2026. En julio de 2026 la DGJS suspendió diez dominios de casino en línea, entre ellos betano.mx y bet365.mx. El 23 de octubre de 2026 un tribunal federal habría suspendido la orden de la SEGOB contra ambas marcas, según una sola fuente.
Ese último punto merece más desconfianza que entusiasmo. Un auto de suspensión no reabre una casa, y la historia de estos dos dominios es una cadena de resoluciones que se anulan entre sí. Ninguna de las dos marcas se presenta en este artículo como activa, y el lector que tenga saldo ahí debería entender que la situación se decide en tribunales, no en una tienda de aplicaciones.
Un detalle que se pasa por alto con facilidad: la aplicación de Betano seguía publicada y actualizada el 27 de octubre de 2026 en la App Store de México, con la marca bloqueada desde noviembre de 2025. La tienda no comprueba la vigencia del permiso. Que algo esté descargable no dice absolutamente nada sobre si su operación está permitida en el país. Tampoco puede el lector confiar en el sello de la ficha: la App Store muestra estas aplicaciones con clasificación de edad para 17 años y más, mientras las propias descripciones aclaran que solo las pueden usar mayores de 18 años. Dos edades para la misma aplicación, y ninguna de las dos es un número establecido en la ley mexicana: el Reglamento, en su artículo 5, prohíbe a los menores entrar a las áreas de apuestas de los establecimientos y participar en el cruce de apuestas, pero no fija una cifra. El 18 es lo que las marcas declaran de sí mismas.
Aplicaciones para apostar sin dinero y el costo real de una promoción
Apostar sin arriesgar dinero propio es el anzuelo más viejo del sector, y en México conviene desarmarlo antes de seguir. Hay tres figuras diferentes que se venden con la misma frase. Está el bono de bienvenida con depósito, que exige poner dinero y luego cumplir un rollover para poder retirarlo; está la apuesta gratis, que casi siempre llega sin el importe de la apuesta y se paga solo en ganancias; y está el juego de demostración, que no genera dinero real pero tampoco enseña nada sobre lo que cuesta una apuesta verdadera. Las tres se anuncian como acceso gratuito y ninguna de las tres es gratuita del todo.
La ficha de la aplicación de Codere México anuncia un bono de bienvenida de hasta 7,000 pesos y depósitos con tarjeta, SPEI y OXXO, además de momios mejorados y apuestas gratis. Con un importe de esa clase, la pregunta que decide todo no es cuánto regalan sino cuánto hay que jugarlo, y ese requisito no aparece en el escaparate. Es el patrón que se repite en el sector: el número grande va delante, la condición va detrás, y la condición es la que determina si el regalo se materializa o se queda en el camino.
Aquí conviene fijar la lógica de una apuesta sencilla, porque sin ella ninguna promoción se entiende y porque el momio —no “cuota”, que es palabra de España— es la clave de todo lo demás. El retorno de una apuesta ganadora es la cantidad apostada multiplicada por el momio; la ganancia neta es la cantidad apostada multiplicada por el momio menos uno. Mil pesos a un momio de 1.90 devuelven 1,900 pesos, de los cuales 900 son ganancia. Un parlay —o combinada— multiplica los momios de cada pata en un solo precio: dos selecciones de 1.80 y 2.10 se convierten en 3.78, de manera que los mismos mil pesos devolverían 3,780 pesos si ambas aciertan. Cuanto más larga la combinada, más grande el número y más lejos la probabilidad, y eso es todo lo que hay que entender sobre ella.
Después está el precio escondido de cualquier apuesta, tenga promoción o no. El margen de la casa es lo que queda después de repartir todos los desenlaces posibles de un mismo mercado: la proporción del total apostado que un mercado devuelve es el resultado de uno dividido entre la suma de los inversos de los momios de cada desenlace, y el margen es el 100 % menos esa proporción. En un mercado de dos resultados con momios 1.90 y 1.90, la suma de los inversos da 1,0526, la proporción devuelta es de 95,0 % y el margen se queda en 5,0 %. Mil pesos repartidos entre los dos lados devuelven 950 en promedio, gane quien gane. Ese 5 % cobrado en cada apuesta es el verdadero precio del producto, y es el punto de partida desde el cual cualquier bono se vuelve pequeño.
Un límite rara vez mencionado: el requisito de apuesta suele exigir que cada jugada alcance un momio mínimo. Un bono que se libera solo con jugadas por encima de cierto momio empuja a selecciones más arriesgadas que las que el jugador habría elegido para sí mismo. No es una advertencia teórica: es la forma en que una promoción cambia el comportamiento de quien la acepta.
Treinta segundos en la App Store y lo que revelan
Una ficha de la tienda de aplicaciones dice más de lo que pretende, siempre que se lea por el orden correcto. El año de lanzamiento y la fecha de la última actualización describen la salud del producto. Caliente Deportes lleva desde la versión 8.12.1 del 20 de octubre de 2026 en la tienda; Codere está publicada desde enero de 2017 y su versión vigente data del 20 de agosto de 2026; Betway salió en septiembre de 2014 y su versión del 21 de octubre de 2026 sigue publicada en la App Store de México. Casi ocho años de Codere, doce de Betway, una app que lleva años descargándose y no un lanzamiento de temporada.
El resto importa igual. Betcris —publicada por TV Global Enterprises Ltd., versión 3.2.1 del 28 de septiembre de 2026— funciona en México, Panamá, Perú, Ecuador, República Dominicana y Honduras, un dato que revela que el producto se construyó para varios mercados y no solo para este. Playdoit, publicada por Atracciones America S.A. de C.V., salió en agosto de 2021 y su versión 1.31.0 es del 22 de octubre de 2026. Pickwin, a nombre de PWTEC, S.A.P.I. de C.V., salió en agosto de 2018 con versión 1.0.137 del 28 de septiembre de 2026. Strendus, de NEW ADS S.A. DE C.V., apareció en octubre de 2023 y su versión 2.0.39 es del 1 de octubre de 2026. Novibet, publicada por Logflex MT Limited, lleva la versión 4.30.0 del 14 de octubre de 2026. 1xBet, a nombre de 1XCorp N.V., salió en junio de 2014 y su versión 259.0 es del 14 de octubre de 2026.
Ese último caso merece una pausa, porque toca el punto legal de toda la guía. La aplicación de 1xBet figura en la App Store bajo 1XCorp N.V., una sociedad distinta de la titular que indican las compilaciones de permisos. No es un detalle menor ni un error de la tienda: es exactamente el desfase entre quien publica la aplicación, quien sostiene el permiso y quien aparece como permisionario lo que hace tan difícil verificar cualquier cosa desde fuera. Un número de permiso a nombre de un tercero es la regla del mercado, no la excepción.
Cómo se comparan las aplicaciones disponibles: nueve fichas
Nueve marcas, y no son todo el mercado. Una marca que no aparece aquí no está, por ese solo hecho, sin permiso. Lo que sigue es lo que cada marca declara de sí misma en la ficha de su aplicación y en las compilaciones de permisos, ordenado para que el lector vea de un vistazo de qué depende cada una: del Estado mexicano, de un permisionario local o de nada de eso. El orden en que aparecen es el de este texto, no una recomendación.
| Marca | Permiso de SEGOB según la fuente citada (no confirmado oficialmente) | Titular del permiso según las fuentes | Lo que dice la ficha de su app |
|---|---|---|---|
| Betcris | citado por la marca y por compilaciones; los números no coinciden | Producciones Móviles | retiros rápidos, métodos de pago locales y atención en español |
| Betway | número 4184, según casasdeapuestaslegales.mx | Espectáculos Deportivos Frontón México S.A. de C.V. | más de 2,000 eventos por semana, momios “Super” y “Ultra”, creador de apuestas y club con apuestas gratis semanales |
| Codere | DGJS/1018/2015 y DGJS/234/2019, según un portal de compilación de permisos | Libros Foráneos S.A. de C.V. (Codere México) | más de 30 deportes, estadísticas en vivo, creador de apuestas, momios mejorados, bonos de hasta 7,000 pesos |
| 1xBet | DGJS/0002/2020, según un portal de compilación de permisos, que no pudo confirmar el dominio ni el listado; la app figura a nombre de 1XCorp N.V. | Entretenimientos Naturales | publicada desde junio de 2014, versión 259.0 del 14 de octubre de 2026 |
| Caliente | DGG/SP/404/97, mostrado en el pie del sitio de la marca | Tecnología de Entretenimiento Caliplay (Grupo Caliente) | transmisión en vivo, “crea tu apuesta”, depósitos y retiros desde el celular, promociones y eventos virtuales; solo mayores de 18 |
| Novibet | DGJS/DCRCA/1121/2020, según casasdeapuestaslegales.mx | Comercial de Juegos de la Frontera S.A. de C.V. | versión 4.30.0 del 14 de octubre de 2026, publicada por Logflex MT Limited |
| Pickwin | citado sin número: las fuentes se contradicen | Producciones Móviles S.A. de C.V. (con Unocapali La Paz Operadora) | publicada en agosto de 2018, versión 1.0.137 del 28 de septiembre de 2026 |
| Strendus | DGJS/075/2018, DGJS/2801/2021 y DGJS/DCRCA/2321/2021, según casasdeapuestaslegales.mx | Atracciones y Emociones Vallarta / New Ads | publicada en octubre de 2023, versión 2.0.39 del 1 de octubre de 2026 |
| Playdoit | DGAJS/SCEVF/P-02/2005, según casasdeapuestaslegales.mx | Eventos Festivos de México | calificación de 4.86 con 130,876 valoraciones; versión 1.31.0 del 22 de octubre de 2026 |
Tres cosas salen de esa tabla y ninguna es cómoda. La primera es que solo un número, el de Caliente, aparece en el pie del propio operador; el resto llega por compilaciones de terceros que se contradicen entre sí en al menos dos casos. La segunda es que la coincidencia de permisionarios entre Betcris y Pickwin dibuja una estructura de grupo donde el lector ve dos marcas y la autoridad ve un titular. La tercera es que la mayoría de las fichas de tienda dicen muy poco del permiso y mucho del producto, lo cual es razonable desde el marketing y desastroso desde la verificación.
El detalle de la verificación del permiso conviene resolverlo antes de depositar, y hay una ruta concreta: abrir el sitio en un navegador —no en la aplicación, donde el pie de página queda escondido— y buscar el aviso de permiso en el pie, junto a los avisos de juego responsable. Si no está, o está a nombre de una sociedad que no aparece en ninguna otra parte del sitio, esa es la respuesta antes de que haya que leer ninguna reseña.
Betcris: apuestas a jugadores y retiros rápidos, con un permiso que no cuadra
Betcris destaca en su ficha el parlay del mismo juego, el retiro anticipado, las apuestas a jugadores, los retiros rápidos, los métodos de pago locales y la atención en español. Es un catálogo construido para el aficionado mexicano al deporte americano, no para quien busca el béisbol europeo: quien apuesta a jugadores individuales —bateadores, pitchers, anotadores— encuentra ahí lo que otras apps tratan como anexo. La atención en español no es un extra; en un mercado donde la mitad de las apps traducen a medias, es un argumento.
El problema es de otra naturaleza. El número de permiso del pie de la marca y el de la tabla del propietario no coinciden, y la marca no ha resuelto la discrepancia. Eso no demuestra nada malo por sí solo, pero traslada al jugador una carga que no debería ser suya: comprobar con dos fuentes cuál de los dos documentos es el vigente. Mi lectura es que Betcris sirve bien a quien apuesta deporte americano y quiere retirar rápido, y que ese mismo lector debería guardar una captura del pie de página antes de depositar.
Betway: dos mil eventos a la semana y un club de apuestas gratis
Betway anuncia más de 2,000 eventos por semana, los momios mejorados “Super” y “Ultra”, el creador de apuestas “Crea Tu Apuesta” y un club con apuestas gratis semanales. El volumen de eventos es la propuesta entera: para quien quiere encontrar mercado en un partido pequeño, una liga menor o un deporte que no sea el fútbol, esa cifra es la diferencia entre abrir la app y cerrarla. El creador de apuestas completa el perfil, porque permite armar la combinada que a uno se le ocurre en lugar de elegir entre las que el operador ya preparó.
El club de apuestas gratis semanales es la parte que exige paciencia y lectura. Una apuesta gratis casi nunca se paga con su importe incluido, así que su valor real es menor de lo que el nombre sugiere, y el acceso al club suele depender de cumplir actividad previa. Betway lleva en la App Store de México desde septiembre de 2014, con versión del 21 de octubre de 2026; esa continuidad es el mejor argumento que tiene a favor, y no está en su propia publicidad.
Codere: treinta deportes, momios mejorados y siete mil pesos por delante
Codere cubre más de 30 deportes con estadísticas en vivo, creador de apuestas, momios mejorados y apuestas gratis, y su ficha anuncia un bono de bienvenida de hasta 7,000 pesos con depósitos por tarjeta, SPEI y OXXO. La combinación de OXXO con SPEI es lo que hace que el depósito sea realmente accesible en México: la tarjeta no es universal y el efectivo en tienda sí. La app está publicada desde enero de 2017 y su versión vigente es del 20 de agosto de 2026; ocho años de historial en la tienda mexicana son un dato que ninguna promoción compra.
Lo que la ficha no responde es cuánto habría que jugar para liberar esos 7,000 pesos. Un bono de bienvenida es dinero de la casa con condiciones, no un regalo que se retira el mismo día, y el rollover es donde se decide si el importe anunciado se convierte en saldo disponible o en una cifra que nunca sale de la cuenta. El bono de Codere es el más visible de la comparativa y, con esa cifra, también el que más condiciones merece revisar el lector.
1xBet: el permiso a nombre de otro y el desfase que importa
1xBet figura en la App Store de México a nombre de 1XCorp N.V., una sociedad distinta de la titular que indican las compilaciones, con una versión 259.0 del 14 de octubre de 2026 y una trayectoria que arranca en junio de 2014. Su ritmo de actualización es el más alto de la lista, y ese es un mérito técnico real en un mercado donde las apps se abandonan durante meses.
El permiso, en cambio, es el caso más difícil de la comparativa. La compilación que atribuye a la marca el número DGJS/0002/2020 no pudo confirmar ni el dominio 1xbet.mx ni el propio listado oficial, y la aplicación está publicada por una sociedad que no es la titular nombrada por las fuentes. Un lector que quiera comprobar el permiso de 1xBet no tiene un camino razonable para hacerlo desde su celular, y esa es una desventaja lo bastante concreta como para pesar en la decisión.
Caliente: el único número de permiso que la marca muestra en su propio pie
Caliente ofrece en su aplicación transmisión en vivo, el creador de apuestas “crea tu apuesta”, depósitos y retiros desde el celular, promociones y eventos virtuales, y limita el uso a mayores de 18 años. La transmisión en vivo es un diferenciador que en México todavía no es universal, y quien apuesta en vivo sabe cuánto cambia una apuesta cuando se ve el partido dentro de la misma app en lugar de saltar entre dos pantallas.
Por encima de cualquier función, Caliente tiene el permiso mejor documentado del grupo: el número DGG/SP/404/97 aparece en el pie del propio sitio de la marca, a nombre de Tecnología de Entretenimiento Caliplay. Es el único de los nueve que publica su número completo en su propio dominio, y esa diferencia vale más de lo que parece. Su versión 8.12.1 es del 20 de octubre de 2026 y su aplicación está publicada por Tecnología en Entretenimiento Caliplay, S.A.P.I. de C.V., lo que mantiene alineada la sociedad publicadora con la titular del permiso.
Novibet: un permiso por compilación y una app discreta
Novibet aparece publicada por Logflex MT Limited con versión 4.30.0 del 14 de octubre de 2026, y su permiso llega por una compilación externa que atribuye a Comercial de Juegos de la Frontera S.A. de C.V. el número DGJS/DCRCA/1121/2020. La ficha de su aplicación es la más parca de la comparativa en cuanto a funciones: los datos disponibles describen el producto y la vigencia, no un arsenal de herramientas.
Para un lector que llega buscando funciones concretas, esa austeridad lo deja fuera de la comparación antes de competir. Para quien ya conoce la marca en otros mercados y quiere la misma casa en México, el problema es el de siempre en esta lista: el permiso no se puede verificar en el pie del propio operador y depende de una fuente secundaria. Entre las marcas discretas, es la que menos argumentos pone sobre la mesa y la que menos promete.
Pickwin: la marca que comparte permisionario con Betcris
Pickwin está publicada por PWTEC, S.A.P.I. de C.V., salió en agosto de 2018 y lleva la versión 1.0.137 del 28 de septiembre de 2026. Su situación de permiso es la más opaca de las nueve: las fuentes se contradicen entre sí y el número que una compilación le asigna es el mismo que el pie de página de Betcris muestra para Producciones Móviles, lo cual sugiere un permisionario compartido más que una confusión. Si dos marcas distintas se apoyan en el mismo titular, el jugador que reparte su saldo entre ambas no está diversificando nada.
Ese es el punto que decide: Pickwin no se elige por su permiso, porque el permiso no se puede rastrear, sino por su producto. Su versión 1.0.137 —numeración de una app que apenas empieza— y su trayectoria desde 2018 la colocan como la opción menos consolidada del grupo. Quien valore la antigüedad y el respaldo documental tiene mejores rutas en esta misma lista.
Strendus: casino y deportes en una sola app, con número triple
Strendus aparece publicada por NEW ADS S.A. DE C.V., salió en octubre de 2023 y su versión 2.0.39 es del 1 de octubre de 2026. Es la más joven de la comparativa y la única que se presenta como casino y casa de apuestas en el mismo lugar, con tres números de permiso citados por compilación —DGJS/075/2018, DGJS/2801/2021 y DGJS/DCRCA/2321/2021— y titulares que las fuentes describen como Atracciones y Emociones Vallarta o New Ads, sin ponerse de acuerdo.
Tres números para un solo operador no son un detalle administrativo: son tres permisos distintos, presumiblemente para productos distintos, y la propia investigación del lector tendría que averiguar cuál de ellos cubre las apuestas deportivas. Eso no es lo que alguien quiere hacer antes de instalar una app. La ventaja de Strendus es de catálogo, no de solidez documental, y a tres años de su lanzamiento todavía no ha demostrado la continuidad de las marcas veteranas de esta lista.
Playdoit: la calificación más alta y el permiso de compilación
Playdoit tiene la valoración más fuerte del grupo: 4.86 con 130,876 valoraciones en la App Store de México. Cuando el número de valoraciones se cuenta en seis cifras, deja de ser una impresión y se convierte en un dato con base estadística. Su aplicación la publica Atracciones America S.A. de C.V., salió en agosto de 2021 y su versión 1.31.0 es del 22 de octubre de 2026, con el permiso DGAJS/SCEVF/P-02/2005 atribuido por casasdeapuestaslegales.mx a Eventos Festivos de México.
Ahí está el contraste que define a esta marca: la mejor acogida del usuario en esta lista y un permiso que llega solo por compilación de terceros. Un número de 2005 tampoco es nuevo, y el formato antiguo convive con versiones de aplicación de 2026. Quien priorice una app que la gente realmente usa lo tiene fácil; quien priorice ver el número en el pie del operador tendrá que buscarlo con paciencia.
Cómo se evaluaron estas aplicaciones: los criterios detrás de la lista
El primer criterio fue el documento, no la función. Una aplicación cuya marca publica su número de permiso en su propio dominio empieza la comparación con ventaja; una que solo lo tiene por compilación de terceros arrastra esa duda hasta el final. La segunda capa fue la verificabilidad: que el lector pueda comprobar tres datos sin salir del sitio del operador —el permiso, el titular y la dirección de retiro a su nombre—. Es poco, y muy pocas marcas lo cumplen del todo.
Sobre eso se ordenaron las marcas por lo que la ficha de cada aplicación declara de sí misma: deportes cubiertos, mercados, creador de apuestas, transmisión en vivo, apuestas a jugadores, retiro anticipado, métodos de depósito mexicanos y herramientas de juego responsable. No se puntuó la calidad del momio, porque exigiría comparar precios del mismo mercado y ese dato no está disponible para ninguna de las nueve. Una comparación de momios hecha con precios de libros distintos sería una invención con formato de tabla.
El último criterio fue la continuidad en la tienda de aplicaciones: la fecha de lanzamiento y la de la última versión. Caliente Deportes con la versión 8.12.1 del 20 de octubre de 2026, Codere publicada desde enero de 2017 con versión del 20 de agosto de 2026 y Betway desde septiembre de 2014 con la del 21 de octubre de 2026 forman el grupo de las veteranas. La fecha de lanzamiento no es un certificado de calidad, pero una app que lleva ocho años descargándose ha superado controles de tienda, revisiones y cambios de sistema operativo que otra no ha enfrentado.
El tercer criterio también es el más elusivo: la coherencia entre la sociedad que publica la aplicación y la que sostiene el permiso. Caliente la cumple, con el mismo grupo detrás de ambas; 1xBet no, con 1XCorp N.V. publicando frente a un titular distinto; Betcris sí en apariencia, con Producciones Móviles detrás de la marca y del pie de página, aunque con dos números que no coinciden. Cada inconsistencia de esta clase es un argumento que el lector tendría que resolver por su cuenta antes de depositar, y ese es justo el costo que una comparación honesta debería dejar al descubierto.
aplicaciones confiables para apostar: qué significa “confiable” aquí
La palabra confiable se usa en el sector como sinónimo de “pagó a un amigo mío”, y en México merece una definición más estricta. Una marca confiable es la que puede enseñar un permiso vigente, un titular identificable y una ruta de pago hacia una cuenta a nombre del jugador. Sobre esa base, la lista se separa en tres tramos claros: las marcas con permiso publicado en su propio dominio, las marcas con permiso solo citado por compilaciones externas y las marcas que hoy no están operando por decisión judicial o administrativa.
La segunda capa de confianza es la de salida del dinero, y ahí la regla es simple: los retiros van a una cuenta a nombre del jugador. Un operador que permita retirar a nombre de un tercero está creando un problema de identidad que después se cobra en la verificación. Betcris anuncia retiros rápidos y métodos de pago locales, Caliente ofrece depósitos y retiros desde el celular, y Codere acepta tarjeta, SPEI y OXXO en depósitos; ninguna de esas frases dice cuánto tarda un retiro en llegar, y esa es otra pregunta que solo se responde en los términos del operador.
La tercera capa no depende del operador y suele ser la que falla. En México no existe un registro nacional de autoexclusión, ni un límite de depósito o de pérdida establecido por ley, ni una cuenta temporal de descanso obligatorio. El Reglamento, en su artículo 5, prohíbe a los menores estar en las áreas de apuestas y participar en el cruce de apuestas, sin fijar una cifra de edad. Lo demás —los descansos, los límites, la autoexclusión— son herramientas que cada marca ofrece de forma voluntaria. Confiar en que alguien más las impone es confiar en nada.
Herramientas de juego responsable que cada app incluye
En un mercado sin salvaguardas legales, la ficha de la aplicación es el único lugar donde esas herramientas están escritas, y la comparación se vuelve más útil justo ahí. bet365 enumera descansos, límites de depósito, pausas obligatorias y autoexclusión como herramientas de juego responsable; la app de BetMéxico (Desarrollos Especializados y Digitales, S.A. de C.V.) ofrece límites de pérdida, descansos y autoexclusión, y cubre ligas europeas de fútbol, Liga MX y deportes de Estados Unidos. Son dos perfiles distintos y bien definidos: el primero ordena el tiempo y el dinero, el segundo cubre una liga local que a muchos lectores es la que les interesa.
Las diferencias entre esas listas importan más que su parecido. Un límite de depósito acota lo que entra en la cuenta y sirve para quien se conoce el bolsillo flojo al recargar. Un límite de pérdida acota lo que se va, que es el problema real de quien persigue una mala racha. Una pausa obligatoria desactiva la cuenta por un tiempo determinado y no depende de la voluntad del momento. Y la autoexclusión es la más tajante de todas, porque es la única que se toma cuando la voluntad ya falló. Un lector que sabe cuál de las cuatro necesita no debería conformarse con una app que solo mencione una.
Hay un matiz que conviene decir sin adornos: estas herramientas las ofrece el operador, no el Estado, y el operador las configura a su manera. Un límite de depósito que se puede subir en el momento en que a uno le apetece no es un límite, es una preferencia guardada. El valor de la herramienta depende de qué tan difícil sea deshacerla, y eso no está en ningún escaparate.
Codere declara en su ficha que opera con permiso de la SEGOB, limita el uso a mayores de 18 años e incluye avisos de juego responsable y políticas de cierre de cuenta; el pie de página de caliente.mx indica que los juegos con apuestas están prohibidos para menores de edad, pide divertirse con responsabilidad y enlaza una sección de juego responsable. La política de cierre de cuenta es un elemento que casi nadie lee y que sí tiene consecuencias directas: quien quiera darse de baja de forma definitiva necesita saber si existe un procedimiento escrito o si depende de una respuesta por correo. Los avisos, en cambio, son más fáciles de encontrar en el pie del sitio que dentro de la aplicación, porque los menús de la app los entierran.
La publicidad de apuestas en México y lo que todavía no es ley
Un anuncio de apuestas en México está obligado a mostrar la clave del permiso oficial y los avisos de juego responsable, según un reporte secundario. Esa es la única regla de publicidad con algún respaldo local que aparece en este terreno, y el resto es ruido legislativo que conviene saber distinguir. Los reportes sobre límites de horario para la emisión —después de las 22:30, o entre las 06:00 y las 22:00— describen iniciativas, no derecho vigente. Las propuestas para limitar a influentes y deportistas, prohibir los anuncios en transmisiones deportivas y eliminar los bonos de bienvenida son iniciativas sin aprobar. Ninguna de ellas es ley, y un lector que las escuche citadas como si lo fueran debería desconfiar de la fuente.
Mientras eso no cambie, el control de la publicidad del sector lo ejerce sobre todo la propia autorregulación de las marcas, que es otra forma de decir que no lo ejerce nadie. La consecuencia para quien lee una promoción de apuestas es directa: el anuncio puede describir un producto sin describir sus condiciones, y el único documento con valor es el término y condición que aparece después de dos clics.
La reforma que podría ordenar todo esto sigue dormida. SEGOB terminó, según lo reportado el 13 de octubre de 2026, un anteproyecto para sustituir la ley de 1947 y lo envió al Gabinete de Seguridad; no ha sido presentado y no es ley. Existe además una iniciativa para derogar esa ley y crear un Instituto Nacional de Juegos y Sorteos con edad mínima de 21 años y autoexclusión, que es una propuesta y nada más. Quien lea noticias sobre apuestas en línea en México debería comprobar en qué fecha se publicaron y si describen un hecho o un proyecto, porque el mercado cambia de estado con cada resolución y con cada anteproyecto.
Blockeo, congelamiento y qué pasa con el saldo
La forma más rápida de perder dinero en este mercado no es una mala apuesta. Es tener saldo en un operador cuando la autoridad congela cuentas. Lo ocurrido en noviembre de 2025 con bet365 y Betano (Ganador Azteca) es el caso de referencia: la UIF identificó 13 casas y congeló cuentas, y las dos marcas quedaron deshabilitadas, con resoluciones judiciales que se han ido contradiciendo desde entonces. En julio de 2026 la DGJS suspendió diez dominios de casino en línea, entre ellos betano.mx y bet365.mx. En 2026 se cerraron además alrededor de 20 casinos terrestres.
Nadie en esa cadena prometió devolver el saldo a nadie. Un permiso de SEGOB reduce el riesgo de operar en el aire, no lo elimina: la misma autoridad que concede puede suspender, y las cuentas quedan dentro del procedimiento. La lección operativa es sencilla y aburrida: no dejar saldo parqueado en ninguna app, retirar después de cada decisión relevante y no confundir la comodidad de tener fondos listos con la seguridad de tenerlos fuera.
Cómo y cuándo se paga una apuesta en México
La apuesta se liquida según el momio del boleto y el resultado del mercado, y no hay mucho más que interpretar. El retorno de una apuesta ganadora es la cantidad apostada multiplicada por el momio y la ganancia neta es la cantidad apostada multiplicada por el momio menos uno, de modo que una apuesta sencilla de 500 pesos a un momio de 2.20 devuelve 1,100 pesos y deja 600 de ganancia. En un parlay el momio final es el producto de las patas: tres selecciones de 1.75, 1.60 y 1.90 dan 5.32, y esos mismos 500 pesos devolverían 2,660 pesos si aciertan las tres. El multiplicador crece, la probabilidad se encoge, y las dos cosas van juntas siempre.
Los premios de apuestas legalmente autorizadas son ingresos y tributan. El artículo 137 de la Ley del ISR los grava, y el pagador retiene el 1 % cuando la entidad federativa no grava el premio o su impuesto no supera el 6 %, y el 21 % cuando un impuesto estatal supera ese 6 %. La Ciudad de México tiene un impuesto estatal del 6 % sobre los premios, lo que lleva la carga total a alrededor del 7 %, según un reporte secundario. La retención es pago definitivo solo si el contribuyente presenta la declaración a la que está obligado; si no lo hace, el ingreso se acumula y la retención se acredita. Los premios que superan los 600,000 pesos en el año deben reportarse en la declaración anual. El operador emite un CFDI de retenciones por los premios gravados, y quien tenga dudas concretas sobre su caso debería consultarlo con un contador o asesor fiscal.
Sobre el impuesto al operador conviene ser preciso, porque la prensa lo simplifica de más. El artículo 2, fracción II, inciso B) de la Ley del IEPS grava con 50 % los juegos con apuesta y los sorteos que requieren permiso conforme a la Ley Federal de Juegos y Sorteos; la reforma publicada en el DOF el 7 de noviembre de 2025 entró en vigor el 1 de enero de 2026, frente al 30 % anterior. Ese mismo inciso alcanza a los juegos en línea de residentes en el extranjero sin establecimiento en México, con bloqueo temporal del servicio digital en casos de incumplimiento grave por la vía de los artículos 18-H BIS a 18-H QUINTUS de la Ley del IVA. La base no está precisada: el texto legal habla solo del “valor de la actividad”, la prensa dice “monto total apostado”, y aquí no se escribe “50 % sobre las apuestas” ni “sobre el ingreso bruto” porque ninguna de las dos lecturas está establecida. Los impuestos estatales varían: la Ciudad de México grava las apuestas y Nuevo León grava los montos apostados.
Después de que subiera el IEPS, los operadores rediseñaron los bonos de bienvenida para absorber parte del impuesto. Es un dato útil para leer una promoción: el importe que aparece en la ficha de una app ha sido ajustado por una decisión fiscal, no solo por estrategia comercial.
Riesgos de apostar en un sitio sin permiso de la SEGOB
El marco está escrito para que la ausencia de permiso sea el problema, no la apuesta. La Ley Federal de Juegos y Sorteos prohíbe los juegos con apuesta y las apuestas en todo el país y permite solo los expresamente autorizados, y el artículo 8 de esa ley faculta a la SEGOB para clausurar establecimientos no autorizados. El artículo 2 del Reglamento prohíbe lo que no está expresamente previsto. Sobre esa base, la SEGOB ha reforzado su facultad de bloquear dominios y aplicaciones sin permiso, aunque una base legal para el bloqueo de sitios de apuestas distinta del bloqueo por incumplimiento fiscal de la Ley del IVA no está establecida.
Lo que no existe también es una respuesta clara sobre el jugador. No está establecido que apostar en un sitio sin permiso genere una multa o un delito para quien apuesta, y aquí no se afirma ni una sanción ni una exención. La exposición real es de otra clase: un saldo en una casa bloqueada puede quedar congelado, como ocurrió con betano.mx y bet365.mx, y esa posibilidad no depende de la buena fe de nadie.
Los sitios con licencia de Curazao no son permisionarios mexicanos, y esa distinción rara vez aparece en su publicidad. Tampoco hay un seguro mexicano detrás. La zona offshore se describe en este terreno como una zona sin protección: sin sede legal local, sin controles de verificación de identidad y de lavado de dinero dentro del marco mexicano, sin CFDI de retenciones por premios gravados y sin una autoridad nacional a la que reclamar si algo sale mal. No existe un registro nacional de autoexclusión en ninguno de los dos mundos, así que tampoco se puede pedir al operador extranjero que lo consulte.
Sobre el tratamiento fiscal de los premios obtenidos en sitios sin permiso hay que ser honestos: el artículo 137 de la Ley del ISR cubre los premios “autorizados legalmente”, y qué ocurre con un premio pagado por un sitio sin permiso no está establecido. La postura razonable, y la única que este texto sostiene, es consultar a un contador o asesor fiscal antes de dar por hecho cualquier tratamiento.
Preguntas frecuentes sobre aplicaciones para apostar en México
¿Cómo compruebo en el pie de página que una casa de apuestas tiene permiso de la SEGOB?
Abre el sitio en el navegador, no en la aplicación, y busca el aviso de permiso junto a los datos del titular y a los avisos de juego responsable. Lo decisivo es que el número aparezca a nombre de una sociedad identificable y coherente con la marca. Si no está, o si el número cambia según la fuente que lo cita, trátalo como una señal de cautela.
¿Cómo se calcula lo que paga una apuesta con la cantidad apostada y el momio?
El retorno es la cantidad apostada multiplicada por el momio, y la ganancia neta es esa misma cantidad multiplicada por el momio menos uno. Mil pesos a 1.90 devuelven 1,900, de los cuales 900 son ganancia. En un parlay los momios de cada pata se multiplican en un solo precio.
¿Cómo se nota el margen de la casa en los momios?
Se nota sumando los inversos de los momios de todos los desenlaces posibles de un mismo mercado. El resultado es la proporción del total que ese mercado devuelve, y el margen es el 100 % menos esa proporción. Con momios 1.90 y 1.90 en un mercado de dos resultados, la devolución ronda el 95 % y la casa se queda con cerca del 5 %.
¿Se pueden poner límites de depósito o de pérdida en una casa de apuestas mexicana?
Sí, pero como herramienta voluntaria del operador y no como obligación legal. bet365 enumera descansos, límites de depósito, pausas obligatorias y autoexclusión; BetMéxico ofrece límites de pérdida, descansos y autoexclusión. No existe un límite estatal de depósito o de pérdida en México, y tampoco un registro nacional de autoexclusión.
¿Se pagan impuestos por los premios de las apuestas y quién los retiene?
Los premios de apuestas legalmente autorizadas son ingresos para la Ley del ISR, y el pagador retiene el 1 % cuando no hay impuesto estatal o este no pasa del 6 %, y el 21 % cuando lo supera. La Ciudad de México aplica 6 % sobre premios, alrededor del 7 % en total. El operador emite el CFDI de retenciones correspondiente.
¿Qué riesgos tiene apostar en una casa sin permiso en México?
El saldo queda fuera del marco mexicano y puede congelarse o desaparecer si la autoridad bloquea el dominio, como ocurrió con betano.mx y bet365.mx. No hay verificación de identidad bajo el marco local, ni CFDI de retenciones por premios, ni autoridad nacional ante la que reclamar. Apostar ahí tampoco tiene establecida una sanción para el jugador.
Para quién es cada camino
Después de recorrer los nueve permisos, los bloqueos y las cuatro herramientas de juego responsable, la elección no se decide en un ranking sino en una pregunta previa: qué clase de riesgo está dispuesto a cargar el lector. Quien apuesta cantidades bajas y quiere la ruta más corta hacia una casa con historial tiene en Caliente la mejor combinación de las nueve, porque su número de permiso es el único que aparece en el pie del propio operador y porque su versión 8.12.1 del 20 de octubre de 2026 convive en la App Store desde hace años. Quien apuesta deporte americano y quiere retirar rápido encuentra en Betcris el catálogo más adecuado, con el detalle de un permiso que no cuadra y que conviene guardar documentado.
Quien busca volumen de mercados y un creador de apuestas con el que armar combinadas propias tiene en Betway y en Codere las dos rutas más completas, y ahí la decisión se juega en el depósito: Codere acepta tarjeta, SPEI y OXXO, mientras Betway apuesta por más de 2,000 eventos por semana y un club de apuestas gratis. El bono de hasta 7,000 pesos de Codere es el más visible del grupo y el que más exige leer la letra del rollover antes de contar con él.
Quien apuesta en vivo y quiere ver el partido dentro de la misma aplicación tiene en Caliente la transmisión en vivo, y quien necesite límites de pérdida antes que cualquier otra cosa debería mirar BetMéxico, cuyas herramientas están declaradas en su propia ficha. El descarte también es una decisión: Strendus y Pickwin llegan con permiso solo por compilación y titulares contradictorios, y 1xBet publica desde una sociedad que no es la titular nombrada, de modo que quien priorice poder verificar el documento antes de instalar tiene mejores opciones en esta misma lista. Y sobre todas ellas pesa el mismo consejo: no dejar saldo parado, retirar seguido y no confundir una app descargable con una operación autorizada.
Preparado por la redacción de «Guiadeapostadores».
