Apuestas de FIFA 2026: el permiso manda y el margen cobra
Verificado el 6 noviembre 2026 contra el Reglamento de la Ley Federal de Juegos y Sorteos y las fichas y pies de página que cada operador publica en México.

El mundial ya se jugó. Eso debería cerrar la conversación y no la cierra, porque lo que dejó abierto no fue el torneo sino la pregunta anterior: dónde se podía apostar y bajo qué papel. El fútbol pasó; el marco se quedó. En este país no existe una licencia de apuestas en línea, existe un permiso —la palabra importa y la usaré hasta el final— de la Secretaría de Gobernación, Dirección General de Juegos y Sorteos, concedido a un permisionario que tiene un negocio físico: un hipódromo, un galgódromo, un frontón, un centro de apuestas remotas. La marca que ves en tu celular casi nunca es la titular de ese papel. Es la que lo usa.
De ahí sale todo lo demás. Dos marcas grandes llevan meses bloqueadas y celebrando amparos que no las devuelven a la cancha; hay operadores con números de permiso que se contradicen entre compilaciones de sitios comparadores; hay una retención del ISR sobre los premios que el propio pagador descuenta antes de que el dinero llegue a tu cuenta. Y hay una decisión tuya, la única que esta guía puede ayudarte a tomar: con quién abrir cuenta, si con una casa que carga permiso mexicano o con una marca de fuera que no carga nada de eso. Esa es la elección y tiene precio. Lo pongo por delante.
Lo que sigue es un recorrido por tres caminos. La casa con permiso, con sus controles de identidad, su CFDI de retenciones y su boleto en pesos. La marca extranjera, sin permiso, sin retención declarada y sin nadie a quien reclamar si el sitio amanece bloqueado. Y el camino de esperar, que no es cobardía sino la lectura correcta de un mercado donde el marco legal está a medio cambiar y el registro público de permisos todavía no abre. Cada uno tiene un lector. Ninguno es gratis.
- La legalidad en México: qué es un permiso y qué no lo es
- Cómo se comprueba el permiso de una casa de apuestas
- El riesgo asume otro: qué pierdes en una web sin permiso
- Juego responsable: lo que hay, lo que no hay y lo que de verdad te protege
- Deportes y torneos: qué se apuesta y con qué calendario
- Los criterios de esta comparación
- Las nueve casas, una por una
- Cuánto cuesta apostar: el momio, el pago y el margen
- El panorama cambió y seguirá cambiando
- Preguntas frecuentes sobre las apuestas de FIFA
La legalidad en México: qué es un permiso y qué no lo es
Conviene decir primero lo obvio, porque el lenguaje del sector lo esconde: en México no hay una licencia de operación de apuestas en línea. La Ley Federal de Juegos y Sorteos, publicada en el Diario Oficial de la Federación el 31 de diciembre de 1947, prohíbe en todo el país los juegos con apuestas y los sorteos, y deja abiertos solo los que autoriza expresamente. La Secretaría de Gobernación otorga permisos e inspecciona en los términos del artículo 7; el artículo 8 la faculta para cerrar establecimientos no autorizados; el artículo 9 impide que un local de este tipo quede junto a escuelas o centros de trabajo; el artículo 10 reparte tareas con estados y municipios.

El Reglamento de esa ley, reformado el 16 de noviembre de 2023, es la pieza que más muerde. Su artículo 2 dice que la actividad de apuestas y sorteos que no esté expresamente prevista queda prohibida. No es un vacío legal aprovechable: es una prohibición de lo que no está en la lista. Su artículo 3 define el permiso como acto administrativo temporal otorgado a un permisionario, y el artículo 31 lo declara intransferible. El artículo 1 deja fuera del Reglamento lo que hace la Lotería Nacional, con jurisdicción federal sobre el resto.
Los tipos de permiso que importan al apostador están en el artículo 28: los centros de apuestas remotas y las salas de sorteos de números o símbolos. Quien ya tiene permiso de hipódromo, galgódromo o frontón puede pedir permisos complementarios para apuestas remotas, y ahí está el nudo de todo el asunto: ninguna norma escrita nombra las apuestas por internet. La práctica reportada es que una web no puede sostener una licencia digital propia y tiene que colgarse del permiso de un titular autorizado, que en muchos casos es un tercero mexicano. Un mismo permisionario puede operar varias marcas a la vez, y varias lo hacen.
El artículo 29 carga al permisionario de apuestas remotas con obligaciones concretas: cuentas trimestrales y anuales auditadas, póliza de seguro, reportes de operaciones sospechosas de lavado de dinero y fianza. Nada de eso recae en ti, y ese es justo el punto: el permiso es una obligación del operador, no una garantía tuya.
La palabra correcta es permiso y no licencia, y el error no es cosmético. Una licencia de juego europea se concede a la marca, cubre su producto digital y suele estar publicada en un registro consultable con el nombre de la sociedad titular. Un permiso mexicano se concede a un permisionario por una actividad —apuestas remotas— y la marca que lo explota puede ser una sociedad distinta, domiciliada en otro país, sin que eso rompa nada. Betcris es el caso limpio: el pie de página de su propio sitio muestra un oficio de la DGJS con un número de permiso a nombre de Producciones Móviles, S.A. de C.V., en operación conjunta con Paradise Riviera Gaming, S.A. de C.V., y el mismo pie declara que el negocio del sitio es TV Global Enterprises Ltd., con licencia de la Autoridad de Juegos de Malta vigente del 1 de agosto de 2018 al 3 de noviembre de 2026. Dos papeles, dos países, un solo boleto. Eso no es ilegal. Es simplemente un producto cuya cadena de responsabilidad tiene más eslabones de los que un apostador supone.
2026, el año en que la reforma sigue siendo un folio
En octubre de 2026 la Secretaría de Gobernación terminó un anteproyecto para sustituir la ley de 1947 y lo entregó al Gabinete de Seguridad. No se ha presentado, no se ha votado y no es ley. Lo menciono porque circula como si ya lo fuera, y porque hay una segunda iniciativa que crearía un Instituto Nacional de Juegos y Sorteos, con edad mínima de 21 años y autoexclusión. Eso también es una propuesta y nada más. Quien planee su cuenta pensando en una ley que todavía no existe está construyendo sobre una promesa.

Cómo se comprueba el permiso de una casa de apuestas
Aquí llego a la parte incómoda y prefiero ser directo contigo antes que prudente con el sector.
La Dirección General de Juegos y Sorteos publica —esto es lo reportado— un documento con los sitios autorizados, y en el periodo que cubre esta guía ese documento no pudo abrirse. El Congreso pidió entre mayo y julio de 2026 un registro público abierto, lo cual dice bastante: si los legisladores piden verlo, es que no se ve. Y los conteos de sitios de apuestas en el país se contradicen entre sí —136 en un reporte, entre 30 y 35 operadores digitales en dominios .mx en otro—, así que no te doy un número porque no lo hay firme. Lo que hay es una lista que nadie puede citar de primera mano, y de ahí sale la fórmula que verás repetida en cada marca de esta comparación: “según X, no confirmado oficialmente”. X es el pie de página del propio operador, en el mejor caso, o una compilación de un sitio comparador, en el peor.
Esa fórmula no es una fórmula. Es una descripción del estado del registro.
Para un lector esto tiene una consecuencia práctica y la digo sin adorno: el número de permiso que leas en una web no está verificado por la autoridad ante tus ojos. Puedes confirmar que alguien lo escribió; no puedes confirmar que la Secretaría lo tenga en su lista. Cuando dos compilaciones se contradicen, la contradicción no se resuelve sola y no debería resolverse a tu favor.
Tres comprobaciones que sí puedes hacer por tu cuenta, y en este orden:
- El pie de página del sitio: ahí vive el permiso. Si no aparece, la ausencia es el hallazgo, no un descuido de diseño. Fíjate en el nombre de la sociedad titular y compáralo con lo que diga cualquier compilación.
- La ficha de la aplicación en la tienda de tu teléfono: nombra a quien la publica y trae la fecha de la última versión, y esa fecha envejece mejor que la publicidad de la portada.
- La sección de juego responsable del propio operador: herramienta de autoexclusión interna, límites, pausas. Es lo único que hay, y ya explicaré por qué.
Sobre los operadores que llevan meses de pleito: en las jornadas del 11 y 12 de noviembre de 2025 la Unidad de Inteligencia Financiera identificó trece casinos y congeló cuentas, y bet365 y Betano —Ganador Azteca, del grupo de Ricardo Salinas Pliego— quedaron deshabilitadas. En diciembre de 2025 un tribunal colegiado solo les permitió publicar contenido informativo ajeno a las apuestas. En marzo de 2026 un juez de distrito concedió a bet365 un amparo contra el bloqueo, y el sitio seguía inactivo el 24 de marzo de 2026. En julio de 2026 la DGJS suspendió diez dominios de casino en línea, entre ellos betano.mx y bet365.mx, y el 23 de octubre de 2026 un tribunal federal habría suspendido por su parte la orden de la Secretaría contra ambas marcas, según una sola fuente. Cerca de veinte casinos físicos cerraron en el mismo año. Fíjate en la secuencia: amparo concedido, sitio igualmente apagado. La resolución no enciende nada. Por eso escribo el estado siempre con su fecha, y no digo que algo esté abierto o cerrado hoy.
Lo que el marco no dice también es información. No encontré disposición que prohíba a un apostador jugar en un sitio sin permiso, ni un castigo definido para quien lo haga. Esa ausencia no es un permiso: no establece multa y tampoco establece exención, y la dejo como está en lugar de inclinarla hacia donde ninguno de los dos bandos la quiere.
El riesgo asume otro: qué pierdes en una web sin permiso
Hay una comparación honesta entre los dos caminos y conviene hacerla en una sola frase antes de desarrollarla: una casa con permiso mexicano te da un domicilio legal en el país, un permiso de la Secretaría, controles de identidad y de lavado, y un CFDI de retenciones cuando tu premio paga impuestos. Una marca de fuera no te da ninguna de esas cuatro cosas.
El riesgo que asumes en el segundo camino no es una multa. Es un saldo. Los bloqueos de los últimos meses no se dirigieron a un apostador sino a un operador, y cuando la cuenta de un operador se congela, los saldos que están dentro se quedan dentro. Eso ya ocurrió, con nombre y apellido, y ocurrió sin que nadie hubiera hecho nada indebido del lado del jugador. Tampoco hay autoexclusión posible en el sentido registral: no existe un registro nacional donde una persona pueda dejar asentado “no me permitan apostar”, ni en el camino regulado ni en el otro. Lo único que hay son las herramientas internas que cada marca ofrece por su cuenta.
Sobre el dinero y los papeles, algunas precisiones antes de que se conviertan en sorpresas:
- El pago que hace un operador con permiso lleva retención de ISR cuando el premio queda gravado, y el operador emite el CFDI de retenciones correspondiente. Con un sitio sin permiso esa retención no existe como mecanismo y tampoco hay comprobante que la respalde.
- Las cuentas trimestrales y anuales auditadas, la fianza y los reportes de operaciones sospechosas son obligaciones del permisionario ante la autoridad. Su peso lo cargas de forma indirecta: en la verificación de identidad que te van a pedir antes de retirar.
- La Ley del ISR cubre en sus artículos 137 y 138 los premios de juegos con apuestas autorizados legalmente. Cómo se tratan los premios obtenidos en un sitio sin permiso no está establecido. No lo resuelvo yo: eso se consulta con un contador o un asesor fiscal.
El corolario es el que menos le gusta al apostador de fin de semana y el que más importa: cuando el marco no te alcanza, el único respaldo que existe es el nombre de la marca, y los nombres de las marcas no responden ante la Secretaría.
Los especiales con los que abren las cuentas
Los bonos sin depósito y los de primer depósito son la puerta habitual, y en México su existencia no depende de una norma: no encontré regla federal que los regule. Depende de cada casa. Eso significa que sus condiciones no tienen un piso común que las ordene, y el efecto se ve en la letra chica. Caliente anuncia en el encabezado de su portada $1,000 MXN sin depósito y la duplicación del primer depósito hasta $7,000 MXN, sin aclarar si ambos valen solo para deportes. Según reseñas de casas de apuestas, el bono sin depósito exige un rollover de diez veces, y el plazo, los momios mínimos y el rollover del bono de depósito cambian de una reseña a otra. Playdoit anuncia $1,000 MXN de bienvenida y describe esa misma cantidad de dos maneras distintas —en un apartado con primer depósito y en otro sin depósito—, así que las condiciones no están claras ni dentro de su propia ficha.
Nada de esto convierte a las casas en villanas. Significa que el especial de bienvenida es un contrato privado, no una prestación regulada, y que lo que no esté escrito no obliga a nadie. Los costos de ese contrato —el rollover, el momio mínimo, el plazo— tienen su propio apartado más abajo, y ahí sí hay aritmética.
Juego responsable: lo que hay, lo que no hay y lo que de verdad te protege
México no tiene un registro nacional de autoexclusión. Es la frase más útil de esta sección y la repito donde haga falta, pero aquí queda dicha completa: no existe un mecanismo por el cual una persona pida que se le impida apostar en el conjunto del mercado, y ninguna casa puede ofrecerlo porque no hay sistema detrás.
Lo que existe es la puerta de cada casa. En los operadores con permiso mexicano, el estándar de edad lo ponen ellos mismos: la ficha de la aplicación de Codere México dice que opera con permiso de la SEGOB, limita el uso a mayores de 18 años e incluye avisos de juego responsable y políticas de cierre de cuenta. El pie de página de caliente.mx señala que los juegos con apuestas están prohibidos para menores de edad, pide divertirse con responsabilidad y enlaza una sección de juego responsable. Son declaraciones de las marcas, no un número legal, y la diferencia es real: el artículo 5 del Reglamento prohíbe a los menores entrar a las zonas de apuestas de los establecimientos y participar en el cruce de apuestas, pero no fija ninguna edad numérica. El 18+ es un estándar de la industria, no una línea de la ley.
Tampoco existe un límite legal de depósito ni de pérdida, y no hay figura de cuenta temporal.
Eso deja tres herramientas en tus manos. Límites de depósito o de pérdida, que cada operador configura en su propio panel y con sus propias reglas —nadie los impone desde fuera—. Pausas y autoexclusión interna de la marca, que sirven con esa marca y solo con esa. Y la verificación de identidad, que en un sitio con permiso es un freno y no un trámite decorativo: una cuenta que no es tuya no sobrevive al retiro. Si vas a usar el primero de los tres, fíjalo antes del primer depósito y no después del primer mal fin de semana. Es la única decisión de límite que uno toma en frío.
Y una línea sin gracia para las dos: la cuenta con permiso mexicano se maneja con las reglas de la casa, no con un reglamento de protección al consumidor apostador, porque ese reglamento no existe. La leyenda “juego responsable” en un pie de página es un compromiso del operador. Funciona hasta donde el operador quiere que funcione.
Deportes y torneos: qué se apuesta y con qué calendario
El catálogo mexicano es ancho y no se limita al fútbol. Codere México cubre más de treinta deportes con estadísticas en vivo, creador de apuestas, momios mejorados y apuestas gratis; Playdoit trabaja fútbol, básquetbol, tenis, MMA y esports con apuestas en vivo y transmisión, casino en vivo, Playboost para aumentar ganancias, retiro anticipado y atención las 24 horas; Caliente Deportes ofrece transmisión en vivo, creador de apuestas, depósitos y retiros desde el celular, promociones y eventos virtuales. Rushbet ofrece apuestas en vivo con transmisión de NFL, MLB y ligas europeas de fútbol. Campobet cubre fútbol, tenis y básquetbol con momios en vivo, transmisión de partidos y ajuste de apuestas en juego. La app de 1xBet trae apuestas en vivo, transmisión y estadísticas de fútbol, básquetbol, tenis, UFC y esports, además de bonos de bienvenida, promociones de temporada y programa de lealtad.
Fíjate en el patrón, porque dice más que la lista: el fútbol abre el catálogo y no lo domina. Tenis y básquetbol son la presencia habitual; esports entra en las casas que quieren captar cuentas jóvenes; el béisbol aparece sobre todo vía marcas con apuestas en vivo de ligas estadounidenses. Quien busca el mundial juega en la parte alta de ese catálogo.
El mundial que ya se jugó y las monedas que no están en el boleto
La Copa Mundial de la FIFA 2026 se jugó entre junio y julio de 2026. Se apuesta, se apostó y se sigue apostando por otros torneos, pero el evento que movió el tráfico del año está en el pasado y así hay que leerlo. El calendario del fútbol mexicano, en cambio, no se detiene por un mundial, y una cuenta que solo se abrió para el torneo queda con saldo ocioso apenas termina la final: eso es un detalle operativo, no una recomendación, y define si retiras o dejas el dinero quieto en la plataforma.
Sobre “apuestas con monedas de FIFA” quiero ser exacto. En las fichas de aplicación y los pies de página de las marcas de esta comparación no aparece nada que respalde esa búsqueda, y en el Reglamento tampoco hay una figura parecida. En México los depósitos de los operadores que enumeran sus métodos van por tarjeta, SPEI, efectivo en tiendas y monederos electrónicos; el cripto en marcas con permiso no está establecido. Al campo que no se respalda se le deja en blanco, y este lo dejo en blanco.
El sistema de permisos reconoce además dos mundos antiguos que siguen operando: el cruce de apuestas en hipódromos, galgódromos y frontones, regulado con la regla expresa de que los menores nunca participan. Y una bolsa de apuestas entre personas —el intercambio donde unos apuestan contra otros— no tiene disposición que la contemple, así que no te digo que exista.
Los criterios de esta comparación
Comparar nueve casas cuando el registro público de permisos no abre obliga a decidir con qué se compara. No lo hago con el tamaño de la marca ni con el catálogo promocional. Los criterios son cuatro, y en este orden.
Primero, qué puede comprobarse. El permiso tal como lo declara la fuente: el pie de página del propio operador cuando lo trae, o una compilación cuando el número solo viene de ahí. Las compilaciones se contradicen en varios casos y cuando eso pasa no hay número que imprimir. Segundo, qué dice el propio operador sobre el producto: su catálogo, sus herramientas y sus métodos de depósito, leídos en su ficha tal como ellos los describen. Tercero, qué separa a una casa de otra en este grupo concreto —no en abstracto—, y ahí pesan tanto la transmisión en vivo como la antigüedad del número de permiso o la sociedad que publica la aplicación. Cuarto, qué cuesta usar la casa: la letra chica del bono, la claridad de sus condiciones, la transparencia de su permiso.
La licencia de cada marca vive en la tabla que sigue, una fila por operador, para que el dato esté en un solo lugar y no convertido en la primera frase de nueve reseñas iguales. La columna del permiso lleva la fuente al lado del número porque el número solo no significa nada sin saber de dónde salió. Y una advertencia que vale para toda la tabla: esto no es un ranking del mercado mexicano. Son las marcas que esta comparación revisa. Una casa que no aparece no está, por eso, sin permiso.
| Casa de apuestas | Permiso SEGOB tal como lo declara la fuente | Qué dice su propia ficha sobre el producto |
|---|---|---|
| Codere | DGJS/1018/2015 y DGJS/234/2019; titular Libros Foráneos S.A. de C.V., según Apuestas-legales.com.mx, no confirmado oficialmente | Más de 30 deportes, estadísticas en vivo, creador de apuestas, momios mejorados y apuestas gratis |
| Caliente | DGG/SP/404/97, mostrado en el pie de página de su propio sitio, no confirmado oficialmente; operadora Tecnología de Entretenimiento Caliplay | Transmisión en vivo, creador de apuestas, depósitos y retiros desde el celular, promociones y eventos virtuales; solo mayores de 18 años |
| Betway | Permiso 4184; titular Espectáculos Deportivos Frontón México S.A. de C.V., según casasdeapuestaslegales.mx, no confirmado oficialmente | — |
| Pickwin | Sin número: las compilaciones se contradicen; permisionario Producciones Móviles S.A. de C.V. con Unocapali La Paz Operadora | — |
| Betcris | Sin número: el del pie de página y el de la compilación no coinciden; permisionario Producciones Móviles | — |
| Strendus | DGJS/075/2018, DGJS/2801/2021 y DGJS/DCRCA/2321/2021; titular Atracciones y Emociones Vallarta / New Ads, según casasdeapuestaslegales.mx | — |
| Playdoit | DGAJS/SCEVF/P-02/2005; titular Eventos Festivos de México, según casasdeapuestaslegales.mx | Fútbol, básquetbol, tenis, MMA y esports con apuestas en vivo y transmisión, casino en vivo, Playboost, retiro anticipado y atención 24 horas |
| 1xBet | DGJS/0002/2020, según Apuestas-legales.com.mx; titular Entretenimientos Naturales; la App Store publica la app bajo 1XCorp N.V. | Apuestas en vivo, transmisión y estadísticas de fútbol, básquetbol, tenis, UFC y esports; bonos de bienvenida, promociones de temporada y lealtad |
| Novibet | DGJS/DCRCA/1121/2020; titular Comercial de Juegos de la Frontera S.A. de C.V., según casasdeapuestaslegales.mx | — |
Cinco de las nueve filas dejan muda la segunda columna, y ese hueco es el dato más honesto de la tabla. Las marcas sin descripción de producto son las que esta comparación no puede evaluar por lo que ellas mismas publican; su permiso sigue en pie y su oferta, para el lector, queda como una verificación pendiente. Prefiero eso a rellenar la celda con una frase que suene a algo.
Cómo leer la tabla sin leerla mal
Tres consecuencias salen de ahí y ninguna se ve en las celdas.
La primera: la antigüedad del permiso no dice nada sobre el producto y dice algo sobre la casa. Un permiso de 1997 con la marca todavía en pie describe una concesión vieja; un número de 2021 describe un titular más nuevo. Ninguna de las dos cosas te dice si el retiro tarda dos días o cinco. Solo te dice cuánto tiempo lleva alguien respondiendo ante la autoridad, y eso, en un mercado cuyo registro no abre, es más de lo que parece.
La segunda: las comillas. Donde leas “según”, la cadena tiene un eslabón débil, y no siempre el mismo. La ficha del operador es el operador hablando de sí mismo; la compilación es un tercero hablando del operador. La segunda no es peor por ser tercera —a veces es más completa—, pero cambia a quién le crees cuando algo no cuadra.
La tercera: el nombre del titular no es el nombre de la marca. Cuando no coinciden, el lector está apostando con una sociedad que no reconoce, en un sitio que sí reconoce. No es un fraude; es la arquitectura del permiso mexicano.
Las nueve casas, una por una
Codere: el catálogo más ancho del grupo
Codere es el operador que declara su marco en la propia ficha de la aplicación: permiso de la SEGOB, uso limitado a mayores de 18 años, avisos de juego responsable y políticas de cierre de cuenta, todo junto y visible. El permiso que le atribuye una compilación de sitios comparadores es doble —DGJS/1018/2015 y DGJS/234/2019—, a nombre de Libros Foráneos S.A. de C.V., y esto es “según Apuestas-legales.com.mx, no confirmado oficialmente”, así que lo dejo con su origen a la vista. La aplicación figura en la tienda de México a nombre de Codere Newco, S.A.U., salió en enero de 2017 y su versión vigente es del 20 de agosto de 2026; es, de las nueve, la que lleva más tiempo en el teléfono de un apostador mexicano.
El producto va por el camino del catálogo. Más de treinta deportes, estadísticas en vivo, creador de apuestas, momios mejorados y apuestas gratis: es la ficha de quien quiere cubrir el mercado completo y no una especialidad. Y el dinero entra por tarjeta, SPEI y OXXO, que en la práctica mexicana es la lista que evita la fricción del primer depósito. El bono de bienvenida se anuncia de hasta 7,000 MXN.
Mi lectura: aquí el itinerario de registro es el habitual y sin sorpresas, con el permiso declarado por la propia marca en su ficha. Un apostador que quiera un solo lugar para fútbol, tenis y un partido de béisbol de madrugada tiene en este catálogo el argumento más concreto; quien busque un bono sin depósito quedará esperando.
Caliente: la antigüedad del permiso y el especial más grande
Caliente es el caso del operador que no necesita que un tercero le cuente el permiso. Su propio pie de página muestra DGG/SP/404/97, presentado como autorización de la Secretaría de Gobernación, con la operadora del sitio en manos de Tecnología de Entretenimiento Caliplay, S.A.P.I. de C.V. —la que también publica la aplicación Caliente Deportes, versión 8.12.1 del 20 de octubre de 2026—. Un número de 1997 es lo más viejo que aparece en esta comparación, y un permiso viejo entre una marca que sigue viva cuenta una historia de permanencia administrativa que ningún folleto promocional puede contar.
El producto es el más completo del grupo por el lado del directo: transmisión en vivo, creador de apuestas con el nombre en español, depósitos y retiros desde el celular, promociones y eventos virtuales, y la restricción declarada de solo mayores de 18 años. En la portada se anuncian $1,000 MXN sin depósito y la duplicación del primer depósito hasta $7,000 MXN, sin aclarar si las dos ofertas son solo para deportes. Ahí está la letra chica que se convierte en pregunta: según reseñas de casas de apuestas, el bono sin depósito exige un rollover de diez veces, y el plazo, los momios mínimos y el rollover del bono de depósito cambian según qué reseña leas. Un rollover que se cita en el mismo lugar con dos cifras distintas merece que lo leas en el sitio de la casa y no en una reseña de paso.
El nombre del titular y el de la marca tampoco coinciden aquí, y es un buen recordatorio de que el permiso vive a nombre de una sociedad que el apostador casi nunca reconoce.
Un detalle que se pierde entre los ceros del encabezado: la ficha de la aplicación no dice si el especial es para deportes o para el casino, y esa ambigüedad decide si el bono te sirve. Quien apueste solo al fútbol debería confirmar el destino del bono antes de depositar, porque un bono de casino en la cuenta de un apostador deportivo es dinero que no puede usarse donde él juega.
Betway: permiso corto, producto sin ficha
Betway entra en la comparación con la declaración más corta del grupo: permiso 4184, a nombre de Espectáculos Deportivos Frontón México S.A. de C.V. según casasdeapuestaslegales.mx, no confirmado oficialmente. El titular es revelador: un frontón. Es la arquitectura del permiso mexicano en estado puro, un permisionario de negocio físico cuyo permiso sostiene una operación digital, y el nombre de la marca no aparece en el papel.
No tengo nada que decir de su producto porque su propia ficha no me dio nada. Y no relleno esa ausencia con lo que creo recordar de la marca. Lo único que puedo ofrecer al lector es el permiso con su fuente y el nombre del titular, que ya es bastante si lo que estabas buscando era saber a quién le reclamas.
El permiso sirve como puerta: con él puesta, la marca tiene un domicilio legal en el país y encaja en la lógica de los controles de identidad que ya expliqué. Lo que no hace es decirte una sola palabra sobre momios, catálogo o métodos de pago. Para un lector que decide por función y no por papeleo, esta ficha es un punto de partida, no una respuesta.
Pickwin: el permiso que nadie puede citar
Pickwin es el ejemplo más limpio de por qué esta página escribe los números con la fuente pegada y, en algunos casos, no los escribe. Una compilación le atribuye el permiso DGJS/DCRCA/1584/2019; otra, el DGAJS/SCEVF/P-06/2005-TER. Son dos números distintos para la misma marca, y el segundo de ellos es el que el pie de página de Betcris muestra a nombre de Producciones Móviles. Las compilaciones atribuyen el permiso a Producciones Móviles S.A. de C.V. junto con Unocapali La Paz Operadora, y los números siguen contradiciéndose.
Cuando dos fuentes que compilan permisos no coinciden, imprimir una cifra es elegir un ganador sin criterio. Así que no hay número en su fila de la tabla y hay un titular, que es lo que se puede sostener.
Lo único firme de esta ficha es el nombre de la sociedad detrás. Eso no es un defecto de la casa; es el estado del registro. Y un apostador que quiera resolverlo tiene una sola vía real: buscar el permiso en el pie de página del propio sitio y compararlo con la compilación que lee. Si no coinciden, ya sabe lo que está comprando.
Betcris: dos permisos, dos países, un boleto
Betcris es la marca que mejor expone la mecánica de todo el sistema, y por eso merece leerse despacio. El pie de página de su propio sitio muestra un oficio DGJS/405/2018 con un número de permiso a nombre de Producciones Móviles, S.A. de C.V., que opera junto con Paradise Riviera Gaming, S.A. de C.V. Y en el mismo pie de página, la empresa del sitio es TV Global Enterprises Ltd., con licencia de la Autoridad de Juegos de Malta MGA/B2C/300/2008, vigente del 1 de agosto de 2018 al 3 de noviembre de 2026. Una compilación, por su parte, da otro número para el mismo permisionario.
Ese es el dato que deberías llevarte: hay una autoridad mexicana detrás —a nombre de un tercero— y hay una autoridad europea detrás —a nombre del explotador—, y las dos conviven en una sola cuenta. La licencia maltesa es la que sabemos con fechas exactas, un dato que casi ninguna ficha de casino en México te da; el permiso mexicano es el que ata la operación al país. Cuando la gente pregunta si una casa de apuestas “está regulada”, esta es la respuesta complicada: está, pero no por una sola puerta.
Nada de esto me dice qué tiene su producto deportivo, y no voy a inventarlo.
La fecha de vencimiento de la licencia maltesa, el 3 de noviembre de 2026, merece un párrafo por sí sola, porque llegará pronto y no sabemos qué habrá después de ella: las licencias se renuevan casi siempre, pero “casi siempre” no es una garantía y el lector no tiene forma de verificarlo. Lo que sí puede hacer es leer el pie de página la próxima vez que entre, donde la fecha actualizada aparecerá o no aparecerá.
Strendus: tres permisos y una marca sin ficha de producto
Strendus llega con la lista de permisos más larga del grupo —DGJS/075/2018, DGJS/2801/2021 y DGJS/DCRCA/2321/2021—, atribuidos por casasdeapuestaslegales.mx y no confirmados oficialmente. La compilación que los publica no coincide con otras sobre quién es el titular: aparecen Atracciones y Emociones Vallarta y New Ads como nombres de la sociedad permisionaria.
Varios permisos de años distintos en una sola marca describen una operación que ha ido ampliando su cobertura administrativa, y eso es más de lo que puede decir la mitad de las fichas de esta comparación. Lo que no dice es nada sobre el producto.
Dejo la ficha así, con el titular en disputa a la vista, porque es lo que hay. Un lector que quiera ir más allá de esta tabla tiene una herramienta concreta: buscar cada uno de esos tres números en el pie de página del sitio y ver si la marca los publica ahí. Si publica tres y coinciden con la compilación, la ficha gana; si publica uno, la pregunta es qué pasó con los otros dos.
Playdoit: cien mil deportes y un bono que se contradice solo
Playdoit tiene la ficha de producto más detallada del grupo y, al mismo tiempo, el bono peor explicado. El permiso que le atribuye casasdeapuestaslegales.mx es DGAJS/SCEVF/P-02/2005, a nombre de Eventos Festivos de México, no confirmado oficialmente. La aplicación la publica Atracciones America S.A. de C.V. en la tienda de México, salió en agosto de 2021 y su versión 1.31.0 es del 22 de octubre de 2026. Otra vez el titular y el publicador no son el mismo nombre.
El producto cubre fútbol, básquetbol, tenis, MMA y esports con apuestas en vivo y transmisión; suma casino en vivo, Playboost para aumentar ganancias, retiro anticipado y atención las 24 horas. Es un catálogo de deportes de nicho con una herramienta de aumento de momios encima, y para quien apuesta MMA o esports es de los pocos del grupo con presencia explícita en esos mercados.
El bono de bienvenida de $1,000 MXN es el problema: la propia ficha lo describe en un apartado con primer depósito y en otro sin depósito. Dos condiciones para la misma cantidad, escritas por quien paga. Si la casa no puede decidir cuál es, el apostador tampoco, y el primer depósito es el peor momento para descubrirlo.
1xBet: una app internacional colgada de un permiso nacional
1xBet es la ficha más internacional del grupo y la que más cuidado exige al lector mexicano. Su permiso se atribuye como DGJS/0002/2020 según Apuestas-legales.com.mx, a nombre de Entretenimientos Naturales, y esa misma compilación no pudo confirmar ni el dominio ni el listado oficial. La tienda de aplicaciones publica la app bajo 1XCorp N.V., una sociedad distinta de la titular del permiso. Tres nombres para una sola marca: el titular mexicano, el publicador de la aplicación y el operador internacional.
El producto va por la vía de la transmisión y el volumen: apuestas en vivo, transmisión y estadísticas de fútbol, básquetbol, tenis, UFC y esports, más bonos de bienvenida, promociones de temporada y programa de lealtad. Es la oferta de quien aspira a que no cambies de casa nunca, y eso explica también su catálogo de esports.
La triple identidad no es un delito ni una irregularidad probada. Es un hecho administrativo: el permiso mexicano y el producto que usas son dos cosas colgadas de dos sociedades que no se llaman igual. Para el lector que valora el programa de lealtad y el catálogo de esports pesa a favor; para el que quiere saber con quién contrata, incomoda. Esa tensión no la resuelve la marca ni la resuelvo yo.
Novibet: un permiso de 2020 y una lista de producto vacía
Novibet cierra el grupo con un permiso de 2020 —DGJS/DCRCA/1121/2020— atribuido por casasdeapuestaslegales.mx y no confirmado oficialmente, a nombre de Comercial de Juegos de la Frontera S.A. de C.V. El titular usa la palabra “frontera” y el número tiene año reciente: un permisionario de operación nueva al lado de las concesiones de 1997 y 2005 del grupo.
De su producto no puedo escribir una línea con respaldo, y no la escribo. Lo que queda es el papel y la sociedad detrás de él.
Para un lector que llegue buscando Novibet con un nombre en la cabeza, esta ficha funciona como un mapa de lo que hay que verificar: si el catálogo, los métodos de depósito y los límites de la marca importan en tu decisión, el pie de página y la ficha de su aplicación son el punto de partida, porque ningún resumen de terceros va a sustituirlos.
Cuánto cuesta apostar: el momio, el pago y el margen
Antes del cálculo, una distinción que casi todos los lectores saltan y que explica por qué dos casas pueden parecer iguales y no serlo. El momio es el precio; el margen es lo que la casa cobra por poner ese precio. Y el segundo no aparece nunca en la pantalla.
Qué te devuelve un boleto ganador es aritmética simple y conviene tenerla clara: la devolución es la cantidad apostada multiplicada por el momio decimal, y la ganancia neta es la cantidad por el momio menos uno. En un momio de 1.90, los 200 pesos que apostaste te devuelven 380; lo que ganaste por encima de tu dinero fueron 180. Si armas una combinada, los momios de las selecciones se multiplican entre sí y forman un precio único, de modo que dos momios de 1.90 en un parlay dan 3.61: pagas con varianza, no con descuento. Tú pones un boleto y las dos selecciones tienen que salir.
Ahora el margen, que es donde el precio deja de parecer inocente. Tomemos un mercado ilustrativo de dos resultados con momios decimales de 1.90 y 1.90 —un ejemplo, no una cuota cotizada por ninguna casa—. La fracción 1 entre 1.90 es 0.5263, y la suma de las dos es 1.0526. La proporción que el mercado devuelve a los apostadores es 1 entre 1.0526, es decir 0.95, un 95 %. El margen es el resto: 0.05, un 5 %. Con esos dos momios, la casa se queda cinco pesos de cada cien apostados en ese mercado.
Ese 5 % es un punto de la banda, no la banda entera. El margen se mueve con el momio y con el número de resultados: en un mercado de dos resultados ambos momios de 1.90 dan el 5 %; si los mismos dos resultados se cotizan a 1.95 y 1.95, la proporción devuelta sube alrededor del 97,5 % y el margen baja a cerca del 2,5 %; y un mercado de muchos resultados —un ganador del torneo con veinte selecciones, un marcador exacto— suele devolver menos del 90 %, con márgenes de dos dígitos. Un momio de 1.20 y otro de 5.50 tampoco reparten igual que dos momios simétricos, aunque la suma de las fracciones sea parecida. La cifra útil no es el margen de un mercado: es la conciencia de que cada mercado tiene el suyo y de que ese margen ya está dentro del momio que ves.
Y de ahí sale el consejo que más consecuencias tiene para el apostador mexicano y el menos vistoso. Dos momios de 1.90 y 1.90 no son lo mismo que dos momios de 1.95 y 1.95: el 2,5 % de diferencia de margen es un cargo que pagas en cada apuesta, ganadora o perdedora, y se acumula mucho antes de que un bono se consuma. Un apostador que solo mira el tamaño del especial de bienvenida está mirando el único número de la página que no se cobra en cada boleto.
Queda un detalle fiscal que cambia la cuenta final: los premios de juegos con apuestas autorizados legalmente son ingreso para la Ley del ISR, y el pagador retiene 1 % si el estado no grava el premio o su gravamen no excede el 6 %, y 21 % si un impuesto estatal supera ese 6 %. La retención es pago definitivo solo si la persona presenta la declaración que le corresponde cuando está obligada; si no, el ingreso se acumula y la retención se acredita. La Ciudad de México tiene un gravamen estatal del 6 % sobre los premios y el total ronda el 7 %, según un reporte secundario; los premios superiores a $600,000 MXN al año se reportan en la declaración anual. No es asesoría fiscal y no lo pretende: es la razón por la que el retiro de una cuenta con permiso llega con un comprobante de retenciones y el de otra no.
El especial de bienvenida: la letra chica que decide
Un bono de bienvenida no es dinero. Es un permiso para apostar dinero con condiciones, y las condiciones se leen en un orden.
El rollover es la primera: cuántas veces hay que mover el monto antes de que el saldo sea retirable. Caliente anuncia su bono sin depósito de $1,000 MXN y las reseñas le atribuyen un rollover de diez veces; no es el requisito más alto que se ve en el mercado y tampoco es una formalidad, porque mover mil pesos diez veces es mover diez mil pesos en apuestas, y a un margen del 5 % eso se lleva en promedio quinientos pesos de valor.
El plazo es la segunda, y es la que más cuentas mata sin que nadie se dé cuenta. Un rollover sin fecha es una promesa; un rollover con fecha apretada es un incentivo a apostar rápido, que es exactamente lo contrario de lo que la sección de juego responsable de esta misma página aconseja. Los momios mínimos son la tercera: si el mínimo excluye los momios altos, tus combinadas no cuentan para el rollover y acabas apostando a precios que la casa eligió para ti. Y la cuarta es el destino del bono: deportes o casino, que en Caliente no queda claro en la portada y en Playdoit no queda claro de ninguna manera.
Dos condiciones más importan y se olvidan: las apuestas hechas antes del bono no cuentan nunca, y el saldo del bono suele no poder retirarse hasta cumplido el requisito. Cuando leas “hasta 7,000 MXN” o “$1,000 MXN sin depósito”, el techo es el número que menos te dice: lo que importa es el rollover, el plazo, el momio mínimo y el destino del saldo.
El panorama cambió y seguirá cambiando
Aquí cierro el círculo donde lo abrí. El mundial pasó, la ley de 1947 sigue en pie, el anteproyecto que la reemplazaría duerme en un gabinete y el registro público de permisos que resolvería la mitad de las preguntas de esta página todavía no abre. Los bloqueos de octubre de 2025 siguen su trámite con amparos que conceden tribunales y sitios que continúan apagados. Ese es el tablero sobre el que un apostador mexicano elige hoy, y no hay una versión limpia de él.
La elección entre los tres caminos se decide con dos preguntas y ninguna de las dos es “quién paga más”. La primera: ¿necesito que alguien responda en México si mi saldo se congela? Quien conteste que sí tiene un lugar natural en las casas con permiso declarado, con sus controles de identidad y su comprobante de retenciones; la ficha de Codere, con su permiso en la propia aplicación y su catálogo de más de treinta deportes, es la más fácil de verificar en ese grupo. La segunda: ¿me importa más el precio de cada boleto que el domicilio del operador? Entonces lo que hay que mirar es el margen del mercado que apuestas, y la respuesta está repartida entre varias marcas, sin que ninguna pueda reclamar el mejor momio del mercado mexicano con los datos que aquí se pueden citar.
Y una tercera, que es una postura: si el registro público no abre, esperar es una decisión legítima. No la vendo como prudencia heroica. Es simplemente la posición de quien no quiere firmar un contrato privado con un permiso que no puede confirmar. Un lector con prisa tiene nueve fichas arriba; uno sin prisa tiene un sistema que tal vez cambie de forma en los próximos meses, y el folio de la reforma que llegó al gabinete ya existe, aunque no sea ley.
Los datos de esta página tienen fecha, y eso no es un detalle. Un permiso que hoy se declara de una manera puede aparecer distinto mañana en un pie de página; un bloqueo que un tribunal suspende puede reactivarse o no. Si vas a depositar, mira el pie de página de la casa que elegiste antes de hacerlo: ahí vive la única parte de este mercado que se actualiza sola.
Preguntas frecuentes sobre las apuestas de FIFA
¿En qué deportes y eventos se puede apostar en las casas con permiso de la Secretaría de Gobernación?
El Reglamento no reserva deportes: el permiso cubre apuestas remotas y cada casa arma su catálogo. Codere declara más de treinta deportes, Playdoit cubre fútbol, básquetbol, tenis, MMA y esports, y 1xBet suma fútbol, básquetbol, tenis, UFC y esports. El fútbol abre todas las listas, pero no es el único mercado.
¿Cómo sé si una casa de apuestas opera con permiso de la Secretaría de Gobernación?
La Dirección General de Juegos y Sorteos publica un listado de sitios autorizados que no pudo consultarse, así que el permiso se lee en la fuente que lo declara: el pie de página del propio sitio o una compilación. Caliente muestra el suyo en su portada; en otras marcas el número viene de terceros y no está confirmado oficialmente.
¿Cómo se calcula lo que paga una apuesta con la cantidad apostada y el momio?
El resultado es la cantidad apostada por el momio decimal, y la ganancia neta es esa cantidad por el momio menos uno. Con 200 pesos a 1.90, el boleto ganador paga 380 pesos, de los cuales 180 son ganancia. En una combinada los momios de las selecciones se multiplican y forman un solo precio.
¿Cómo se nota el margen de la casa de apuestas en los momios?
Se nota sumando las fracciones 1 entre cada momio. En un mercado de dos resultados a 1.90 y 1.90 la suma da 1.0526, la proporción devuelta es del 95 % y el margen del 5 %. Con momios más altos la proporción sube y el margen baja; con muchos resultados pasa lo contrario.
¿Se pagan impuestos por los premios en México y quién los retiene?
Sí, dentro de la Ley del ISR. El pagador retiene 1 % del premio si el estado no lo grava o su impuesto no pasa del 6 %, y 21 % si lo supera; en la Ciudad de México el gravamen estatal es del 6 % y el total ronda el 7 %. La retención es pago definitivo solo si presentas la declaración correspondiente.
¿Cómo pongo límites de depósito o de pérdida en una casa de apuestas?
Dentro del panel de cada operador. No hay límite legal de depósito ni de pérdida en México, ni registro nacional de autoexclusión, ni cuenta temporal: los límites y las pausas son herramientas internas de cada casa y valen solo en ella. La verificación de identidad funciona como freno adicional.
Escrito por los editores de «Guiadeapostadores».
