Apuestas con bono de bienvenida en 2026: la duplicación de Caliente llega a $7,000 MXN
Un bono de bienvenida no es dinero regalado. Es una cantidad que la casa pone por delante y que después recupera, en parte, con el margen que ya carga cada momio que usted juega. Quien entiende esa mecánica elige mejor; quien no, celebra un número de portada y lo paga en momios mínimos, plazos y topes que nadie le puso en el titular.

Datos actualizados el 6 noviembre 2026, con los avisos de permiso verificados contra los pies de página y las fichas de cada operador y contra las compilaciones de permisos publicadas, que la Dirección General de Juegos y Sorteos no ha abierto para consulta oficial.
México es un mercado particular. No existe una licencia para apostar en línea: existe un permiso de la Secretaría de Gobernación a nombre de un permisionario con establecimiento físico, y bajo ese paraguas operan las marcas digitales. Eso ordena todo lo demás, incluido el bono, porque ninguna autoridad mexicana ha publicado un artículo que regule cuánto se puede bonificar, con qué rollover ni con qué fecha de vencimiento.
- Normativa: quién autoriza las apuestas en México y qué significa tener permiso
- Juego responsable: qué herramientas tiene el apostador y qué no existe
- Incentivos: bono de bienvenida, apuesta gratis y cashback, y qué exige cada uno
- Criterios: cómo se evalúan nueve casas de apuestas y comparación de mecanismos
- Panorama: los caminos disponibles y para quién funciona cada uno
- Las nueve casas de apuestas, una por una
- Preguntas frecuentes sobre los bonos de bienvenida
Normativa: quién autoriza las apuestas en México y qué significa tener permiso
La autoridad es la Secretaría de Gobernación. El Reglamento de la Ley Federal de Juegos y Sorteos le da la interpretación y la aplicación administrativa de la ley, y la Dirección General de Juegos y Sorteos autoriza, controla, supervisa, expide, modifica y termina permisos. La ley de fondo es la Ley Federal de Juegos y Sorteos, publicada en el Diario Oficial de la Federación el 31 de diciembre de 1947: prohíbe en todo el país los juegos de azar y las apuestas y deja en pie únicamente lo que se autoriza de forma expresa. El artículo 7 faculta a la Secretaría a otorgar permisos e inspeccionar, el artículo 8 a clausurar establecimientos sin autorización, el artículo 9 prohíbe que un local quede junto a escuelas o centros de trabajo, y el artículo 10 reparte tareas con estados y municipios.

El Reglamento, reformado el 16 de noviembre de 2023, cierra la pinza. Su artículo 1 cubre la autorización, el control y la inspección de los juegos con apuestas y los sorteos, salvo los de la Lotería Nacional, con jurisdicción federal. Su artículo 2 dice algo que conviene leer dos veces: la actividad de apuestas y sorteos que no esté prevista de manera expresa queda prohibida. Y su artículo 3 define el permiso como un acto administrativo temporal otorgado a un permisionario.
Ahí está la palabra que importa. En México se dice permiso, no licencia. Un centro de apuestas remotas y una sala de sorteos de números o símbolos son los tipos de permiso relevantes para apostar (artículo 28); los titulares de permisos de hipódromo, galgódromo o frontón pueden obtener permisos complementarios para apuestas remotas; los permisos no son transferibles (artículo 31); y los permisionarios de apuestas remotas deben entregar cuentas trimestrales y anuales auditadas, contratar un seguro, reportar operaciones sospechosas de lavado de dinero y constituir una fianza (artículo 29).
Ninguna norma federal menciona el apetito en línea con esas palabras. La práctica reportada es que un sitio digital no puede tener un permiso propio, sino que se ata al titular de un permiso autorizado con establecimiento físico, y que un mismo permisionario opera varias marcas. De ahí que el nombre del titular que aparece en un pie de página rara vez coincida con el nombre comercial que el apostador ve en la pantalla.
Por qué ningún número de permiso se puede citar como oficial
La Dirección General de Juegos y Sorteos publica —según se dice— un PDF con los sitios autorizados, y ese documento no ha podido abrirse. En mayo y julio de 2026 el Congreso pidió un registro público abierto. Mientras tanto las cifras circulan sin acuerdo: un reporte habla de 136 sitios de apuestas y otro de 30 a 35 operadores digitales en dominios .mx. Con ese desorden, ningún número de permiso de los que figuran aquí se anuncia como confirmado oficialmente: se presentan tal cual los recoge la fuente que los recopila.

No hay una elección entre las dos lecturas; el dato es que el apostador que quiera comprobar un permiso hoy no tiene una ventanilla clara; tiene el pie de página de la marca y la compilación de un tercero, que muchas veces se contradicen entre sí. Eso no es un detalle burocrático, es el estado real del mercado.
El estado de bet365 y Betano, con fecha y sin pronóstico
El 11 y 12 de noviembre de 2025 la Unidad de Inteligencia Financiera identificó 13 casinos y congeló cuentas; bet365 y Betano, esta última de Ganador Azteca, quedaron deshabilitadas. En diciembre de 2025 un tribunal colegiado solo les permitió publicar contenido informativo lícito y ajeno a las apuestas. En marzo de 2026 un juez de distrito concedió a bet365 un amparo contra el bloqueo, y el sitio seguía inactivo el 24 de marzo de 2026. En julio de 2026 la Dirección General de Juegos y Sorteos suspendió diez dominios de casino en línea, entre ellos betano.mx y bet365.mx; el 23 de octubre de 2026 un tribunal federal habría suspendido, según una sola fuente, la orden de la Secretaría contra ambas.
Con ese historial, cualquier frase que diga que un operador está abierto o cerrado hoy envejece en semanas. La única forma honesta de escribirlo es con la fecha pegada al hecho, y eso es lo que hace esta página. Un saldo en una casa bloqueada puede quedar congelado mientras el litigio avanza, y ese riesgo no lo cubre ningún bono.
La reforma que no es ley
La Secretaría de Gobernación terminó un anteproyecto para sustituir la ley de 1947 —se reportó el 13 de octubre de 2026— y lo envió al Gabinete de Seguridad. No se ha presentado y no es ley. Una iniciativa que busca derogar la ley crearía un Instituto Nacional de Juegos y Sorteos, con edad mínima de 21 años y autoexclusión; también es propuesta, no norma vigente. Hay además iniciativas para prohibir los bonos de bienvenida, para limitar a los influencers y para vetar la publicidad en transmisiones deportivas, y hasta ahora ninguna ha pasado.
Qué se puede apostar, con su condición
Las apuestas deportivas solo son posibles a través del permiso de la Secretaría de Gobernación que tiene un permisionario. Las apuestas en vivo, los deportes virtuales, los esports y los tipos de apuesta no tienen regla separada en los artículos del Reglamento revisados. Las apuestas mutuas y las carreras de caballos se regulan en hipódromos, galgódromos y frontones con el “cruce de apuestas”, del que los menores nunca pueden participar (artículo 5). De las casas de intercambio de apuestas no se encontró disposición alguna, y esta página no afirma que exista una en México. Tampoco se localizaron eventos restringidos por edad de jugadores o por categoría de liga. La Lotería Nacional queda fuera del Reglamento (artículo 1).
Edad, identidad y qué tanto lo protege la ley
El artículo 5 del Reglamento prohíbe a los menores entrar a las áreas de apuestas de los establecimientos y participar en el cruce de apuestas, pero no fija una cifra. Las marcas escriben 18+ en sus propias fichas y pies de página; una edad legal numérica para el juego no queda establecida más allá de eso. Los operadores verifican identidad y reportan operaciones relevantes a la Unidad de Inteligencia Financiera y al SAT, porque el juego es una actividad vulnerable frente al lavado de dinero; los documentos exigidos no están fijados en un texto que se haya podido consultar. No hay un registro nacional de autoexclusión. Las herramientas que un apostador encuentra —pausas, límites de depósito, autoexclusión voluntaria— son las que cada marca lista por su cuenta. Tampoco se halló un límite legal de depósito o de pérdida, ni una cuenta temporal.
Lo digo como lo veo: la protección del jugador mexicano descansa hoy en la política interna de cada casa, no en una obligación legal. Eso debería cambiar la forma en que usted lee un aviso de juego responsable en un pie de página. Es un compromiso de marca, no una garantía estatal.
Juego responsable: qué herramientas tiene el apostador y qué no existe
Aquí conviene ser preciso, porque la conversación pública mezcla tres cosas distintas: lo que la ley obliga, lo que la marca ofrece y lo que el jugador realmente controla. Solo la tercera está siempre disponible, y suele ser la que menos se usa.
Límites de depósito, de pérdida y pausas: dónde se configuran
No hay un límite legal de depósito ni de pérdida para el juego en México, y no hay una cuenta de juego temporal prevista en una norma. Lo que existe es lo que cada marca decidió incluir en su aplicación: cortes de actividad, topes de depósito y autoexclusión voluntaria. Están en la configuración de la cuenta, normalmente dentro del apartado de juego responsable, y se activan desde ahí, no desde una autoridad.
Ese es el recorrido práctico. Se fija el tope antes de depositar, porque un límite puesto después del primer depósito mal calculado solo administra el daño ya hecho. Las casas suelen aplicar la reducción de inmediato y la ampliación con una demora de días: el mecanismo está diseñado para que bajar el límite sea fácil y subirlo cueste tiempo. No es un defecto del sistema, es su virtud.
Sin registro nacional de autoexclusión
El punto que más se repite en la publicidad local es también el más débil. En México no hay un registro nacional de autoexclusión al que una casa consulte si usted se excluyó en otra. La autoexclusión voluntaria es un instrumento interno: la casa que la recibe la conoce, y la casa de al lado no tiene por qué enterarse. Quien decide excluirse de verdad tiene que hacer el trámite marca por marca, y anotar la fecha de cada uno.
Los operadores extranjeros que aceptan apuestas mexicanas sin permiso local no aportan nada distinto en este terreno. La zona sin permiso se describe como desprotegida: sin permiso mexicano, sin controles de identidad sujetos a la ley mexicana y sin un CFDI de retenciones. No hace falta nombrar marcas para entender el punto; sin registro nacional, ninguno de los dos caminos le devuelve a un jugador su autoexclusión en la siguiente casa.
La advertencia de 18+ en las fichas de cada marca
La ficha de Codere México dice que opera con permiso de la Secretaría de Gobernación, limita el uso a mayores de 18 años e incluye avisos de juego responsable y políticas de cierre de cuenta. El pie de página de caliente.mx indica que los juegos con apuestas están prohibidos para menores de edad, pide divertirse con responsabilidad y enlaza una sección de juego responsable. El pie de Betcris dice que los juegos con apuestas están estrictamente prohibidos para menores de edad, enlaza una sección de juego responsable y aclara que el servicio no se promociona a menores de 18 años. La app Caliente Deportes también se declara solo para mayores de 18 años.
Son declaraciones de la propia marca en su ficha o en su pie, no una certificación externa. La publicidad que muestra la clave del permiso oficial y las advertencias de juego responsable aparece descrita en un reporte secundario. Cuando alguien pregunta por qué el aviso se repite tanto: es lo que la marca se compromete a mostrar, y es lo único que hoy queda por escrito.
Incentivos: bono de bienvenida, apuesta gratis y cashback, y qué exige cada uno
Conviene separar el vocabulario antes de comparar cifras, porque en una misma pantalla se anuncian como si fueran lo mismo cosas que no lo son. Un bono de bienvenida suele ser un saldo promocional o un saldo acreditado sobre el depósito. Una apuesta gratis, el freebet de toda la vida, es un boleto que paga ganancia pero no devuelve el importe apostado. Un cashback devuelve una parte de lo perdido. Un club de lealtad entrega puntos. Son incentivos de costo distinto y de exigencia distinta.
Lo que dice cada marca sobre su propio bono
En el encabezado de caliente.mx se anuncian $1,000 MXN sin depósito y la duplicación del primer depósito hasta $7,000 MXN; la página no aclara si ambas ofertas valen solo para apuestas deportivas. La ficha de la app de Codere México anuncia un bono de bienvenida de hasta 7,000 MXN, y esa misma ficha describe depósitos con tarjeta, SPEI y OXXO. La ficha de Playdoit anuncia un bono de bienvenida de $1,000 MXN, descrito unas veces con primer depósito y otras sin depósito, de modo que las condiciones no son claras. Campobet anuncia en su app un bono de recarga semanal deportivo de 50 % hasta $10,000 MXN, que no es un bono de bienvenida sino un incentivo recurrente.
Winpot México muestra en su página principal los logotipos de Visa, SPEI, OXXO, Mercado Pago y AstroPay como métodos de depósito, sin montos mínimos, y banners de bonos de deportes y casino sin cifras. Rushbet tiene un programa de lealtad en el que las apuestas acumulan puntos canjeables en una tienda de bonos, y un cashback VIP de hasta $500,000 MXN. Ese cashback de seis cifras no es un bono de bienvenida y no se cobra al primer depósito: pertenece a un nivel de cliente que se alcanza con volumen acumulado, y leerlo como un regalo de apertura es el error más caro de esta sección.
Rollover y momio mínimo: las dos palancas que definen el costo
El rollover, o requisito de apuesta, es cuántas veces hay que jugar el saldo del bono antes de poder retirarlo. No es un trámite: cada apuesta que se usa para cumplirlo paga el margen del mercado en el que se juega. Un rollover alto con un momio mínimo alto es la combinación más costosa para el apostador, y es exactamente la que más se anuncia en letra grande.
Según reseñas de casas de apuestas —no según la marca—, el bono sin depósito de $1,000 MXN de Caliente exige un rollover de 10 veces; el plazo, las momios mínimos y el rollover del bono de primer depósito varían de una reseña a otra. Ese es un dato de reseña, y se cita como lo que es: la condición del bono sin depósito aparece únicamente en un sitio de terceros, no en el aviso de la casa. Cuando una cifra solo vive en una reseña y no en el contrato del operador, el apostador prudente la trata como una estimación hasta leerla en su cuenta.
El momio mínimo es la segunda palanca y la más silenciosa. Un requisito de mínimo 1.80 deja fuera las apuestas simples de favorito claro, que suelen quedar por debajo. Un requisito de 2.00 o más lo saca a usted del terreno cómodo y lo empuja a mercados combinados, donde su parlay multiplica momios y también multiplica el margen que la casa retiene. La letra chica no prohíbe apostar; prohíbe apostar bien.
Qué cuesta cumplir el rollover del bono
Aquí la cuenta vale más que cualquier adjetivo. Tomo el paquete que la propia ficha describe: el bono de duplicación de hasta $7,000 MXN, con el supuesto de que solo se juega el importe del bono. Con el rollover de 10 veces que recogen las reseñas para la promoción sin depósito de la marca —tratado, insisto, como dato de reseña y no como condición de la casa—, un bono de $1,000 MXN obliga a jugar $10,000 MXN en apuestas antes de retirar nada.
Ese turnover se traduce a boletos según lo que se juegue por apuesta. A $100 MXN por boleto son 100 apuestas; a $250 MXN por boleto son 40 apuestas; a $500 MXN por boleto son 20 apuestas. La banda va de $10,000 MXN de apuestas con veinte boletos de quinientos pesos hasta cien boletos de cien pesos, y la condición no cambia: cada una de esas apuestas tiene que caer por encima del momio mínimo que el bono exija, o no cuenta para el requisito.
El costo promedio de cumplirlo se estima con el margen del mercado. Si se juega todo en un mercado 1X2 cuyo margen fuera del 5 %, el costo esperado ronda los $500 MXN sobre $10,000 MXN de turnover; con un margen del 8 % sube a $800 MXN. Quien reparte el rollover entre mercados de margen más ancho —parlay, mercados de jugador, cuotas de ligas menores— paga más, y quien lo concentra en el mercado principal de un partido grande paga menos. Es un promedio sobre muchas apuestas bajo el supuesto declarado, no un resultado garantizado para un boleto concreto: ningún cálculo de este tipo promete ganar ni recuperar nada.
La lección se sostiene sola. Un bono de $1,000 MXN con rollover de 10 veces y una banda de costo esperado que va de unos quinientos a ochocientos pesos no es dinero regalado; es un préstamo a corto plazo que se amortiza en margen. Y por eso lo que de verdad importa del bono no es cuánto promete, sino cuánto pesa.
La apuesta gratis no devuelve el importe
Una apuesta gratis funciona distinto de un saldo normal, y la confusión es la queja número uno de quien reclama. Si apuesta $200 MXN de saldo propio a momio 2.00 y gana, cobra $400 MXN: recupera su importe y suma la ganancia. Si apuesta esos mismos $200 MXN con una apuesta gratis a momio 2.00 y gana, el importe del boleto no se devuelve: cae en la cuenta solo la ganancia neta, es decir $200 MXN. La diferencia entre ambos escenarios es exactamente el importe de la apuesta gratis, y por eso ninguna casa la paga con la ganancia.
Haga la cuenta de otra forma. El valor medio de una apuesta gratis no es su cantidad nominal, sino su cantidad condicionada a un resultado que no está garantizado. Como ejercicio aritmético, para una apuesta gratis de $200 MXN a momio 2.00 en un mercado cuyo payout fuera del 95 %, ese valor esperado se estima en $95 MXN. No es un premio, es un promedio, y la misma condición de momio mínimo del bono se aplica casi siempre.
Después del alza del IEPS, por qué los bonos cambiaron de forma
Cuando el IEPS subió a 50 % en 2026, los operadores rediseñaron sus bonos de bienvenida por el costo del impuesto, que absorben en parte. El impuesto está en el artículo 2, fracción II, inciso B) de la Ley del IEPS, sobre los juegos con apuestas y sorteos que requieren permiso conforme a la Ley Federal de Juegos y Sorteos; quedó reformado en el Diario Oficial del 7 de noviembre de 2025 y entró en vigor el 1 de enero de 2026, con una tasa de 30 % antes. El mismo inciso alcanza los juegos en línea de residentes en el extranjero sin establecimiento en México, que deben cumplir las obligaciones de la ley, con bloqueo temporal del servicio digital cuando el incumplimiento es grave.
La base no está establecida en el texto. La ley dice “valor de la actividad”; la prensa habla de “monto total apostado”. No se escribe “50 % de lo apostado” ni “50 % de los ingresos brutos”, porque ninguna de las dos lecturas está confirmada. Lo que sí se puede decir es que un impuesto de esa magnitud sobre una actividad se paga, en la práctica, con el margen que ya paga el apostador. Menos bono anunciado es la consecuencia visible; la invisible está en cada momio.
La reforma de bonos es propuesta, no ley
Hay iniciativas que proponen prohibir los bonos de bienvenida, presentadas por el diputado Martínez Urincho. Son propuestas, no ley, y no se halló una regla vigente sobre bonos en los artículos revisados del Reglamento de la Ley Federal de Juegos y Sorteos. Tampoco hay regla federal de publicidad en esos artículos. Los reportes sobre horarios de transmisión —después de las 22:30 o entre las 06:00 y las 22:00— describen iniciativas, no norma aprobada.
Esto importa para elegir, y no por morbo legislativo. Si una casa le ofrece hoy algo que una iniciativa quiere prohibir, la condición de ese bono vive en el contrato vigente y en la fecha de vencimiento, no en el debate. Lo que se firma hoy se cumple con las reglas de hoy.
Criterios: cómo se evalúan nueve casas de apuestas y comparación de mecanismos
Ordenar casas de apuestas por el tamaño del bono es el error más común de las listas locales, y el más rentable para quien las publica. Un bono grande con rollover alto vale menos que un bono modesto con requisitos cortos. Así que el orden aquí mira otra cosa.
Qué se mira antes de mirar la cifra
Primero, la claridad del aviso. Un bono descrito unas veces con primer depósito y otras sin depósito es un bono que todavía no se entiende, y eso ya es información sobre cómo trata la marca a su cliente. Segundo, el tipo de incentivo: de bienvenida, recurrente, de lealtad o de devolución son cosas distintas y no se suman. Tercero, si el incentivo es de apuestas deportivas o mezcla casino, porque una cuenta de casino tiene reglas, límites y márgenes propios y no se mezclan con la cuenta de apuestas.
Después vienen las condiciones duras: rollover, momio mínimo, plazo y tope de ganancia. Y al final, lo que casi ninguna lista mira: si la casa tiene algodón detrás del papel, es decir permiso en regla, herramientas de juego responsable en su app, y un depósito y un retiro que se puedan hacer desde el celular a una cuenta a nombre del propio jugador.
La tabla: permiso declarado y lo que la marca dice de su oferta
| Marca | Estado del permiso SEGOB según la fuente citada | Lo que la propia marca declara sobre su bono |
|---|---|---|
| Caliente | permiso DGG/SP/404/97, mostrado en el pie de su propio sitio; titular Tecnología de Entretenimiento Caliplay (Grupo Caliente); sin confirmación oficial | $1,000 MXN sin depósito y duplicación del primer depósito hasta $7,000 MXN; no aclara si aplican solo a apuestas deportivas |
| Codere | permiso DGJS/1018/2015 y DGJS/234/2019, según el portal Apuestas-legales.com.mx; titular Libros Foráneos S.A. de C.V.; sin confirmación oficial | bono de bienvenida de hasta 7,000 MXN |
| Playdoit | permiso DGAJS/SCEVF/P-02/2005, según casasdeapuestaslegales.mx; titular Eventos Festivos de México; sin confirmación oficial | bono de bienvenida de $1,000 MXN, descrito unas veces con primer depósito y otras sin depósito |
| Novibet | permiso DGJS/DCRCA/1121/2020, según casasdeapuestaslegales.mx; titular Comercial de Juegos de la Frontera S.A. de C.V.; sin confirmación oficial | — |
| Betway | permiso 4184, según casasdeapuestaslegales.mx; titular Espectáculos Deportivos Frontón México S.A. de C.V.; sin confirmación oficial | — |
| 1xBet | permiso DGJS/0002/2020, según el portal Apuestas-legales.com.mx; titular Entretenimientos Naturales; sin confirmación oficial | — |
| Strendus | permisos DGJS/075/2018, DGJS/2801/2021 y DGJS/DCRCA/2321/2021, según casasdeapuestaslegales.mx, que difiere con otras compilaciones sobre el titular; sin confirmación oficial | — |
| Betcris | permiso de su permisionario; número no impreso porque el del pie del propio sitio y el de la tabla del propietario difieren; titular nombrado Producciones Móviles | — |
| Pickwin | permiso de su permisionario; número no impreso porque las fuentes se contradicen; titular nombrado Producciones Móviles S.A. de C.V. con Unocapali La Paz Operadora | — |
La columna del bono tiene más guiones que cifras, y eso es un resultado, no un hueco. Solo tres de las nueve marcas revisadas publican un bono de bienvenida con importe en su ficha o en su encabezado. Las demás compiten por otra vía —mercados, promociones de temporada, lealtad, cashback— y quien busque un bono de bienvenida con número en esas seis casas no lo va a encontrar donde lo busca.
Cómo leer la tabla sin equivocarse
La primera columna se lee con la fuente al lado. Ninguno de esos números está confirmado oficialmente, y el estado de un permiso puede cambiar. Donde las compilaciones se contradicen, esta tabla no imprime número: imprimir uno de los dos sería inventar una certeza. La marca con el registro más sólido aquí es Caliente, porque su número sale del pie de su propio sitio y no de un tercero; eso no la vuelve mejor casa de apuestas, solo una casa cuya documentación es más fácil de seguir.
La segunda columna mezcla dos tipos de dato y conviene no confundirlos. Los importes de Caliente, Codere y Playdoit son lo que la marca declara en su propio escaparate. El rollover de 10 veces que aparece más arriba viene de una reseña, y por eso no está en esta columna: no es una declaración de la casa.
Panorama: los caminos disponibles y para quién funciona cada uno
Con lo anterior en la mano, el mercado mexicano de bonos de bienvenida se ordena en tres caminos, y ninguno es mejor en abstracto. Lo son para alguien concreto.
Camino 1: casa con permiso y bono de importe claro
Es el camino de quien quiere la estructura completa: permiso declarado, aviso de juego responsable en la app, depósito por SPEI o en tienda, retiro a una cuenta a su nombre y, cuando gane un premio gravado, un CFDI de retenciones. Caliente encaja aquí: es la marca cuyo número de permiso se puede leer en su propio pie, y la que anuncia de forma más visible dos bonos, uno sin depósito y otro sobre el primer depósito. Codere encaja por la misma vía, con la ficha más completa en cuanto a cobertura deportiva.
Camino 2: casa con permiso y bono ambiguo
Playdoit pertenece a este grupo por un motivo incómodo: su bono de $1,000 MXN se oferta bajo condiciones que a veces mencionan un primer depósito y otras veces no. Para un apostador que ya sabe lo que quiere, la ambigüedad se resuelve en una llamada o en la lectura del contrato dentro de la cuenta. Para quien no la resuelve, el bono es una promesa que se puede leer de dos formas y pagar de una sola.
Camino 3: casa con permiso sin bono de bienvenida publicado
Betway, 1xBet, Strendus, Betcris, Pickwin y Novibet compiten con otra cosa: eventos, momios mejorados, creadores de apuesta, lealtad y cashback. Quien llega buscando un bono de bienvenida y no lo encuentra en la ficha no debería concluir que no existe. Puede aparecer dentro de la cuenta o solo en temporada de un torneo grande. Lo que sí puede concluir es que no es la pieza con la que esa marca vende.
Impuestos sobre los premios: ISR, retención y declaración anual
Los artículos 137 y 138 de la Ley del ISR tratan los premios de loterías, rifas, sorteos, juegos con apuestas y concursos legalmente autorizados como ingresos. Quien paga retiene 1 % cuando la entidad federativa no grava el premio o su impuesto no supera el 6 %, y 21 % cuando un impuesto estatal rebasa ese 6 %. La retención es pago definitivo solo si el contribuyente presenta la declaración a la que está obligado; en caso contrario el ingreso se acumula y la retención se acredita. La Ciudad de México tiene un impuesto estatal de 6 % sobre los premios, alrededor del 7 % en total según un reporte secundario, y los premios anuales por encima de $600,000 MXN deben informarse en la declaración anual.
Dos advertencias que no son letra muerta. El artículo 137 habla de premios “autorizados legalmente”: el tratamiento de un premio ganado en un sitio sin permiso no está establecido, y la posición honesta ahí es consultar a un contador o asesor fiscal. Y no se halló una multa o un delito para el jugador que apuesta en un sitio sin permiso, así que esta página no afirma que exista sanción para él ni que esté exento.
El impuesto también explica por qué el bono del tamaño que usted recuerda ya no aparece. Con el IEPS al 50 % desde el 1 de enero de 2026, la parte del bono que la casa puede financiar se encogió, y el mercado se movió de “bono de bienvenida grande” a “promoción recurrente y cashback”. El catálogo cambió porque la aritmética del operador cambió.
Las nueve casas de apuestas, una por una
La siguiente lista no es un ranking y no es una recomendación. Cada marca aparece por lo que su propio escaparate o su propio pie de página declara, y el orden es el de esta revisión. Falta aquí mucha casa de apuestas con permiso, y la ausencia de una marca no dice que no lo tenga.
Caliente: el escaparate más generoso del mercado y el número de permiso en su propio pie
Caliente es la única de las nueve cuyo número de permiso se puede verificar en la fuente que ella misma publica: DGG/SP/404/97, según el pie de su sitio, con Tecnología de Entretenimiento Caliplay, del Grupo Caliente, como titular nombrado. Sin confirmación oficial, porque la lista de la Dirección General de Juegos y Sorteos no se ha podido abrir.
Su propuesta de incentivo es la más ruidosa de la comparación: $1,000 MXN sin depósito y la duplicación del primer depósito hasta $7,000 MXN, ambas en el encabezado de su página principal. La app Caliente Deportes añade transmisión en vivo, creador de apuestas, depósitos y retiros desde el celular, promociones y eventos virtuales, y se declara solo para mayores de 18 años.
Dos cosas merecen un párrafo aparte. La primera es que el encabezado no aclara si ambos bonos valen solo para apuestas deportivas; una duplicación de depósito que se acredita como saldo de casino no es el mismo producto que uno que se juega en apuestas deportivas, y la diferencia cambia por completo el costo de cumplirla. La segunda es que el rollover de 10 veces del bono sin depósito vive únicamente en reseñas, no en el aviso de la casa: quien planee cumplirlo debería confirmarlo dentro de su cuenta antes de depositar un peso.
Veredicto: el escaparate más completo de los nueve y, gracias al refresco de fuentes en vivo y al creador de apuestas en su app, la casa que mejor le queda a quien va a apostar de verdad y no solo a cobrar el bono. El problema es de información, no de producto: dos ofertas con importes grandes y una condición central que solo aparece en sitios de terceros es exactamente el paquete que un apostador descuidado convierte en pérdida.
Codere: cobertura deportiva de más de 30 deportes y un bono con tope de 7,000 MXN
La ficha de la app de Codere México anuncia un bono de bienvenida de hasta 7,000 MXN, sin desglosar el reparto por depósito. Esa misma ficha declara que opera con permiso de la Secretaría de Gobernación, limita el uso a mayores de 18 años e incluye avisos de juego responsable y políticas de cierre de cuenta; en el registro del permiso, según el portal Apuestas-legales.com.mx, aparece DGJS/1018/2015 y DGJS/234/2019 con Libros Foráneos S.A. de C.V. (Codere México) como titular, sin confirmación oficial.
Su terreno fuerte es la oferta: más de 30 deportes, estadísticas en vivo, creador de apuestas, momios mejorados y apuestas gratis. La ficha también menciona depósitos con tarjeta, SPEI y OXXO, lo que en la práctica significa que un apostador sin cuenta bancaria puede cargar saldo en efectivo en tienda.
Ese “hasta” del bono es la palabra que decide. La cantidad máxima suele alcanzarse duplicando o triplicando un depósito de cierto tamaño, y quien deposita menos recibe menos. Con un tope de 7,000 MXN y un importe inicial pequeño, el bono real es una fracción del titular, y esa fracción es la que hay que jugar bajo las condiciones que la casa fije.
Veredicto: la casa que le conviene a quien apuesta variedad —muchos deportes, estadísticas en vivo, boletos armados por él mismo— y que además quiere poder depositar en efectivo sin tarjeta. El bono funciona como un empujón inicial, no como la razón para elegir la marca.
Playdoit: un bono de $1,000 MXN que la propia ficha describe de dos maneras
La ficha de Playdoit anuncia un bono de bienvenida de $1,000 MXN, pero en un apartado lo describe con primer depósito y en otro sin depósito. Las condiciones no son claras, y eso es todo lo que se puede afirmar sobre ellas. El registro del permiso, según casasdeapuestaslegales.mx, muestra DGAJS/SCEVF/P-02/2005 con Eventos Festivos de México como titular, sin confirmación oficial.
Que una ficha de tienda de aplicaciones se contradiga a sí misma en el párrafo que describe la promoción no es un detalle de redacción. Un bono sin depósito y un bono de primer depósito son productos distintos: el primero no exige cargar saldo, el segundo sí. Si la casa no ha decidido cuál vende, el apostador tampoco puede decidir cuál compra.
Veredicto: el bono se lee como el que más se parece a “dinero sin depósito” y, al mismo tiempo, como el que más fácil se convierte en “ahorita lo revisamos”. Un apostador con paciencia puede sacar partido de un bono sin depósito si confirma el tipo por escrito antes de depositar; quien no piensa escribir a soporte, mejor elige otro escaparate.
Novibet: sin bono de bienvenida publicado y con el nombre del titular en el permiso
Novibet no publica un bono de bienvenida en la información que se le puede atribuir, así que su lugar en esta comparación se define por otra cosa. El registro que cita casasdeapuestaslegales.mx le da el permiso DGJS/DCRCA/1121/2020, con Comercial de Juegos de la Frontera S.A. de C.V. como titular nombrado, y sin confirmación oficial porque la lista de la Dirección General de Juegos y Sorteos no se ha podido abrir.
Ahí está lo interesante del caso y, para un apostador mexicano, lo tranquilizador: el titular del permiso es una sociedad mexicana con nombre, razón social y número de expediente, no una marca extranjera que llega de paso. Saber quién responde administrativamente del permiso es una forma de evaluar cobertura y continuidad a largo plazo que ninguna cifra de bono revela.
Veredicto: el camino de quien no busca un empujón de apertura sino una casa documentada, con titular identificable y continuidad jurídica. Si su presupuesto depende del bono para arrancar, esta no es la puerta; si le importa con quién contrata, sí.
Betway: más de 2,000 eventos por semana y ningún bono de bienvenida en su ficha
Betway anuncia en su app más de 2,000 eventos por semana, los momios mejorados “Super” y “Ultra”, el creador de apuestas “Crea Tu Apuesta” y un club con apuestas gratis semanales. De un bono de bienvenida con importe no dice nada en ese material. El registro de permiso que cita casasdeapuestaslegales.mx es el 4184, con Espectáculos Deportivos Frontón México S.A. de C.V. como titular nombrado, sin confirmación oficial.
Dos mil eventos por semana es una cifra que se entiende al tercer día de uso: cuando el partido que usted quiere jugar no está en la casa, la mejor promoción del mundo no sirve. Ese es el argumento real de Betway, y no viene con un número en el titular.
El club de apuestas gratis semanales merece la advertencia de siempre. Una apuesta gratis no devuelve su importe con la ganancia, así que su valor está por debajo de su cifra nominal; y las momios mínimos del club son las que determinan si el boleto semanal sirve para su tipo de apuesta o no.
Veredicto: la casa del apostador que sigue muchas ligas y quiere poder jugar el partido de las tres de la mañana sin recorrer medio sitio. Su oferta de incentivo es de recurrencia, no de apertura, y quien espere un bono de bienvenida grande aquí está mirando la vitrina equivocada.
1xBet: transmisión en vivo y estadísticas, con un rastro de permiso que la propia ficha no cierra
La app de 1xBet ofrece apuestas en vivo, transmisión en vivo y estadísticas de futbol, basquetbol, tenis, UFC y esports, además de bonos de bienvenida, promociones de temporada y programa de lealtad. Es la combinación más ancha de esta lista para quien juega durante el partido: ver el encuentro y apostar en la misma pantalla sin saltar de aplicación.
La parte documental pide cautela y por eso va en su propio párrafo. Según Apuestas-legales.com.mx el permiso es DGJS/0002/2020 con Entretenimientos Naturales como titular nombrado, sin confirmación oficial; esa misma fuente no pudo confirmar el dominio 1xbet.mx ni la lista oficial, y la App Store lista la aplicación bajo 1XCorp N.V., una compañía distinta del titular nombrado. Es decir: la marca digital y el permisionario del permiso no coinciden en los papeles disponibles, algo habitual en este mercado, pero que conviene saber antes de confiar un saldo grande a la casa.
Veredicto: la opción de quien apuesta en vivo y valora tener el partido en pantalla más que el bono de apertura. Que la aplicación figure bajo otra razón social no invalida el permiso, pero sí aconseja mantener el saldo en un nivel que no le duela si algo se atora.
Strendus: sin bono de bienvenida publicado y tres números de permiso en el expediente
Strendus no publica un bono de bienvenida con importe en sus avisos. Su expediente de permiso es el más largo de la lista —DGJS/075/2018, DGJS/2801/2021 y DGJS/DCRCA/2321/2021, según casasdeapuestaslegales.mx— y también el más discutido: las compilaciones difieren sobre el titular, y se nombra tanto a Atracciones y Emociones Vallarta como a New Ads. Sin confirmación oficial.
Tres números pueden ser señal de una operación consolidada con varias etapas de autorización, o de un archivo que nadie ha ordenado. Esta página no elige entre las dos lecturas; el dato es que el apostador que quiera confirmarlo tendrá que lidiar con compilaciones que no coinciden y con una lista oficial que no abre.
Veredicto: el camino de quien no depende de un bono para empezar y acepta hacer su propia comprobación documental. Si el incentivo de apertura es la condición para abrir cuenta, hay otras puertas en esta lista.
Betcris: sin bono de bienvenida publicado y un número de permiso que su propio pie contradice
Betcris tampoco publica un bono de bienvenida; lo que sí detalla es su régimen de juego responsable: su pie de página dice que los juegos con apuestas están estrictamente prohibidos para menores de edad, enlaza una sección de juego responsable y aclara que el servicio no se promociona a menores de 18 años. En el permiso aparece como titular nombrado Producciones Móviles, y el número no se imprime aquí porque el que muestra el pie del propio sitio y el que aparece en la tabla del propietario no coinciden.
Eso es más serio que una discrepancia de compilaciones de terceros. Cuando la propia casa y su dueño declaran números distintos, el apostador no tiene un documento único al cual anclarse. La marca tiene años de operación en la región, y eso vale; un expediente con dos versiones vale menos.
Veredicto: la casa se sostiene en su operación y en sus avisos de juego responsable, no en un bono. Quien quiera un incentivo de apertura con cifras no lo va a encontrar aquí, y quien quiera leer el permiso tendrá que empezar por armar la versión que el propio operador no ha unificado.
Pickwin: sin bono de bienvenida publicado y fuentes que se contradicen sobre el permiso
Pickwin no publica un bono de bienvenida con importe. Su expediente, según blog.pickwin.mx y Apuestas-legales.com.mx, se reparte entre DGJS/DCRCA/1584/2019 y DGAJS/SCEVF/P-06/2005-TER, con Producciones Móviles S.A. de C.V. junto con Unocapali La Paz Operadora como titulares nombrados. Esos números se contradicen entre sí, y por eso no se imprime ninguno como el número de Pickwin.
Hay un detalle que solo aparece cuando se comparan las hojas: el número que una compilación le asigna a Pickwin es el mismo que el pie de Betcris muestra para Producciones Móviles. Dos marcas distintas, un número compartido en los papeles. Eso encaja con la figura del permisionario que opera varias marcas, y al mismo tiempo impide tratar cualquier número de esta lista como identificador único de una sola casa.
Veredicto: para un apostador que arma su propio expediente, Pickwin es un caso de estudio más que una recomendación; para quien solo quiere un bono de apertura, aquí no hay nada que cobrar. La razón de tenerla en la comparación es justamente esa: muestra por qué el número de permiso que cada compilación publica merece una verificación aparte.
Rushbet: lealtad por puntos y un cashback VIP de hasta $500,000 MXN
Rushbet no publica un bono de bienvenida, pero sí el esquema de incentivos más ambicioso de la lista: un programa de lealtad en el que las apuestas acumulan puntos canjeables en una tienda de bonos, y un cashback VIP de hasta $500,000 MXN.
Esa cifra merece una lectura lenta. Un cashback de esa magnitud pertenece a un nivel de cliente al que se llega con volumen acumulado, casi siempre mucho volumen, y se calcula sobre las pérdidas del periodo. Leído como regalo de apertura es una trampa aritmética; leído como lo que es —un programa para quien ya juega cantidades altas— es un incentivo coherente con el perfil de ese jugador.
Veredicto: la casa está pensada para quien juega volumen y cobra en devoluciones y puntos, no para quien busca un bono único al abrir cuenta. Si su presupuesto mensual es modesto, ese cashback no lo va a tocar nunca, y lo que le queda es la tienda de puntos.
Preguntas frecuentes sobre los bonos de bienvenida
¿Cómo funciona un bono de bienvenida y dónde están sus condiciones?
Es saldo promocional que la casa acredita al abrir cuenta, con reglas que casi nunca están en el anuncio. Viven en los términos y condiciones, en el apartado de la promoción dentro de la cuenta o en el correo de bienvenida. Léalas antes del primer depósito, no después: definen rollover, momio mínimo, plazo y tope de ganancia.
¿Qué significan el rollover y el momio mínimo?
El rollover es cuántas veces hay que jugar el saldo del bono antes de retirarlo. El momio mínimo es la cuota por debajo de la cual una apuesta no cuenta para cumplirlo. Juntos deciden el costo real de un bono: a mayor rollover y mayor momio mínimo, más caro resulta convertirlo en dinero retirable.
¿Por qué una apuesta gratis no devuelve su importe con la ganancia?
Porque la casa nunca puso dinero propio en el boleto. Al ganar, solo se acredita la ganancia neta del momio; el importe apostado no regresa. Un boleto de $200 MXN a momio 2.00 pagado con apuesta gratis deja $200 MXN de ganancia, no $400 MXN. Ese importe ausente es la diferencia con un saldo normal.
¿Cómo saber si una casa opera con permiso de la Secretaría de Gobernación?
No hay ventanilla abierta: la lista de la Dirección General de Juegos y Sorteos no se ha podido consultar y las compilaciones se contradicen. Revise el pie de página de la propia marca, compare el número y el titular con al menos una compilación y trate todo número como no confirmado oficialmente. El Congreso pidió un registro público en 2026.
¿Se pagan impuestos por los premios y quién los retiene?
Sí, para premios legalmente autorizados: el artículo 138 de la Ley del ISR obliga al pagador a retener 1 % cuando el impuesto estatal no supera el 6 %, y 21 % cuando lo rebasa. Es retención, no un trámite que usted haga. El tratamiento de premios de sitios sin permiso no está establecido; consulte a un contador.
¿Cómo se fijan límites de depósito o de pérdida?
Dentro de la cuenta, en el apartado de juego responsable de cada marca: ahí se activan cortes de actividad y topes de depósito. No hay límite legal ni cuenta temporal en la norma mexicana, y no existe un registro nacional de autoexclusión, así que el tope se configura marca por marca y la reducción suele aplicarse de inmediato.
Elaborado por el equipo de «Guiadeapostadores».
