Apuestas de balonmano 2026: dónde apostar y qué margen te cobran
Un partido de balonmano dura sesenta minutos y se decide muchas veces por dos goles. El margen que la casa incrusta en el momio se come esa diferencia antes de que ruede el balón, y en México, además, casi ninguna cifra del panorama se puede dar por sentada: desde noviembre de 2025 hay cuentas congeladas, dominios retirados y amparos que entran y salen, así que cualquier lector que busque “dónde apostar balonmano” tiene que hacerse una pregunta previa, que es con qué tipo de casa está tratando.

Datos actualizados a 6 noviembre 2026, con los estados de permiso contrastados contra las fichas, los pies de página y las compilaciones públicas que los reproducen.
- La ley mexicana no contempla el balonmano por internet
- Cómo leer un permiso de la SEGOB sin creerle a la primera pantalla
- Un problema legal que se mueve mientras lees esto
- Qué se puede apostar y qué no, según el Reglamento que se aplica
- Cuando un permiso se cae, la cuenta se congela
- Pausas, límites y autoexclusión con nombre y apellido
- El calendario del balonmano, y por qué importa para el tipo de apuesta
- Del balonmano de clubes a los torneos que el aficionado sí reconoce
- Lo que la casa se queda: cómo funciona el margen en un momio
- Momios de balonmano: el valor del punto y del medio punto
- Del gráfico de momios a la liquidación: cómo se calcula un pago
- Qué cuesta de verdad un bono, medido en pesos
- Y si el bono se paga en apuesta gratis, cambia todo
- Impuestos, premios y ese comprobante que casi nadie mira
- Del momio al retiro: SPEI, OXXO y el nombre de la cuenta
- Lo que cambió con el IEPS del 50 % y qué significa para el apostador
- Y si la casa no tiene el permiso mexicano
- Cómo se ordenaron las nueve marcas de esta comparación
- Cómo se eligieron las casas de esta comparación
- Pickwin, un permiso con dos números distintos
- Codere: el catálogo más ancho y la ficha más explícita
- Betway: permiso número corto, ficha corta
- Caliente: la casa que publica su permiso donde se ve
- Strendus: tres permisos y un titular que las fuentes no se ponen de acuerdo en nombrar
- 1xBet: catálogo internacional y un permiso que no cuadra con la aplicación
- Playdoit: la ficha más larga del deporte y la más clara sobre la mecánica
- Novibet: permiso ordenado y ficha muda sobre el deporte
- Betcris: un pie de página con un número y una tabla del propietario con otro
- Lo que ordena a las nueve casas cuando se ponen una junto a otra
- Preguntas frecuentes sobre apuestas de balonmano
La ley mexicana no contempla el balonmano por internet
Conviene decirlo sin adornos: en México no existe una licencia de juego en línea. La Ley Federal de Juegos y Sorteos, publicada en el Diario Oficial de la Federación el 31 de diciembre de 1947, prohíbe en todo el territorio los juegos con apuesta y los juegos de azar, y deja a salvo únicamente los que cuentan con autorización expresa. No hay un artículo que diga “apuestas deportivas online”. La figura que existe es otra: el permiso, un acto administrativo temporal que la Secretaría de Gobernación otorga a un permisionario, y que la Dirección General de Juegos y Sorteos dentro de esa Secretaría administra en la práctica.

El Reglamento de esa ley, reformado el 16 de noviembre de 2023, es el que ordena el terreno. Su artículo 2 amplía la lógica del permiso: toda actividad de apuestas o sorteos que no esté expresamente prevista queda prohibida. Su artículo 3 define el permiso como lo que es, temporal y a nombre de un titular. Los tipos de permiso que tocan el deporte son los centros de apuestas remotas y las salas de sorteos de números o símbolos, y los titulares de permisos de hipódromo, galgódromo o frontón pueden obtener permisos complementarios para apuestas remotas. Esos permisos no se pueden transferir, y sus titulares quedan obligados a cuentas trimestrales y anuales auditadas, a una fianza y a reportar operaciones sospechosas.
La consecuencia práctica es la que importa aquí. Una casa de apuestas deportivas que opera hacia México con normalidad no tiene una autorización propia: se apoya en el permiso de un permisionario que sí tiene un establecimiento autorizado en el país. Y un mismo permisionario sostiene varias marcas comerciales. Esa estructura explica por qué los números de permiso que circulan no coinciden entre sí y por qué ninguna marca seria los publica con la misma redacción.
Un sitio web extranjero que no pasa por ese permisionario no está operando al amparo de nada, y aquí es donde el lector decide su riesgo antes de elegir un momio. La autoridad tiene facultades para bloquear dominios y aplicaciones sin permiso, aunque la base legal específica de esos bloqueos, más allá de los incumplimientos fiscales, no está escrita en un artículo que se pueda citar.
Todo permiso del que hable la página siguiente se cita como lo que las fuentes reproducen. La Dirección General de Juegos y Sorteos publica un listado de sitios autorizados, y ese listado no pudo abrirse para esta comparación: los números vienen de pies de página de las propias marcas o de compilaciones de sitios de apuestas, y van marcados como no confirmados oficialmente.
Cómo leer un permiso de la SEGOB sin creerle a la primera pantalla
La pregunta que se hace casi todo el mundo —“¿cómo sé si esto es legal?”— no tiene una respuesta binaria. Tiene una respuesta documental.

La primera pista está en el pie de página. Una casa que quiere mostrar su papel lo escribe ahí, con su titular, su número y a veces el oficio. Ese pie no es un documento oficial, pero sí es una declaración de la marca sobre sí misma, y una marca que no la hace deja al lector sin nada que verificar.
La segunda es el registro. La Dirección General de Juegos y Sorteos tiene un listado público de sitios autorizados en formato PDF, y ahí es donde una cifra se convierte en hecho. Que una compilación de terceros no lo reproduzca no vuelve falso el número: lo vuelve provisional.
La tercera es el nombre del titular. Aquí conviene fijarse en una cosa que casi nadie mira: el dueño del permiso y el dueño de la marca comercial son, en la práctica mexicana, dos empresas distintas. Si el permiso que aparece en un listado está a nombre de una compañía que no tiene relación visible con la marca, eso no es necesariamente una irregularidad —es la estructura normal—, pero sí es una razón para mirar el oficio y no solo el logotipo.
Hay un cuarto punto y es el más incómodo: la ley no fija límites de edad con un número. El Reglamento, en su artículo 5, prohíbe a los menores de edad estar en las áreas de apuestas de los establecimientos y participar en el cruce de apuestas, pero no escribe una cifra. Las marcas escriben 18+ en sus propias fichas y pies de página. La coincidencia es amplia y la fuente es la marca, no el texto legal.
Un problema legal que se mueve mientras lees esto
La situación de bloqueo más visible del mercado mexicano lleva fecha de caducidad en cada frase que se escriba sobre ella, así que va con todas sus fechas.
El 11 y 12 de noviembre de 2025, la Unidad de Inteligencia Financiera identificó trece casinos y congeló cuentas. En esa operación quedaron deshabilitadas las plataformas de bet365 y de Betano, la marca del permisionario Ganador Azteca. En diciembre de 2025, un tribunal colegiado solo les permitió publicar contenido informativo lícito, sin relación con apuestas. En marzo de 2026, un juez de distrito concedió a bet365 un amparo contra el bloqueo, pero el sitio seguía inactivo el 24 de marzo de 2026. En julio de 2026, la Dirección General de Juegos y Sorteos suspendió diez dominios de casino en línea, entre ellos betano.mx y bet365.mx. El 23 de octubre de 2026, un tribunal federal habría suspendido la orden de la Secretaría contra ambas marcas, según una sola fuente. Y en el año se cerraron alrededor de veinte casinos físicos.
Nada de eso permite escribir “abierto” ni “cerrado” en presente. Un lector que hoy vea un anuncio de esas dos marcas está leyendo algo que puede haber cambiado de estado entre la compra del espacio y su publicación.
Lo que sí se puede afirmar con estabilidad es la consecuencia: las cuentas y los saldos de un operador bloqueado quedan congelados, y quien tenía dinero ahí lo recupera cuando el procedimiento lo permita, no cuando lo pida. Ese es el costo real de elegir un momio en una casa cuya situación jurídica está en movimiento.
De las nueve marcas comparadas más adelante, ninguna aparece hoy como bloqueada. Eso no las convierte en un refugio: significa que su estado, según lo que reproducen sus fuentes, es otro.
Qué se puede apostar y qué no, según el Reglamento que se aplica
El catálogo real de un mercado mexicano es más corto de lo que sugiere la interfaz de una casa internacional. La apuesta deportiva está permitida a través del permiso de un permisionario y punto. Lo que sigue es lo que el Reglamento ordena o deja de ordenar.
- Los deportes de equipo y sus mercados habituales —ganador del partido, hándicap, más/menos, parciales, jugador— no tienen regla separada en los artículos del Reglamento leídos. Su encuadre es el permiso del centro de apuestas remotas.
- La apuesta en vivo y la previa caen bajo el mismo permiso, sin un artículo propio que las nombre.
- Los deportes virtuales y los esports tampoco están nombrados por separado.
- Las carreras de caballos y los deportes de frontón sí tienen su marco propio, en hipódromos, galgódromos y frontones, con el cruce de apuestas como figura regulada. Los menores de edad no participan nunca en él.
- Las apuestas mutuas de las carreras se liquidan contra el pozo, y por eso su momio no se negocia: no es una cuota de casa, es un reparto.
Sobre el intercambio de apuestas entre usuarios —lo que en otros mercados se llama bolsa— no se encontró una disposición que lo prevea, y por lo tanto no se puede afirmar que exista uno mexicano bajo permiso. Tampoco hay un artículo sobre eventos restringidos ni ligas inferiores: un partido de balonmano de la liga juvenil no aparece prohibido por el Reglamento, y tampoco expresamente autorizado. Ese hueco es el que llena el artículo 2 con su regla general, y es una razón más para leer el permiso de la casa antes que su catálogo.
En el balonmano mexicano, la consecuencia de todo esto es simple: si la casa tiene el permiso, el partido se ofrece bajo la estructura mexicana; si la casa no lo tiene, el partido se ofrece desde fuera y el lector asume las consecuencias del bloqueo, del CFDI y de la retención por su cuenta.
Cuando un permiso se cae, la cuenta se congela
El resto de la estructura protectora funciona igual de bien o igual de mal en ambas orillas, así que conviene separarlo con claridad.
De un lado, el permiso mexicano aporta lo que aporta: un recinto legal en el país, un control de identidad del usuario, reportes de operaciones relevantes a la Unidad de Inteligencia Financiera y al Servicio de Administración Tributaria —el juego con apuesta es una actividad vulnerable frente al lavado de dinero— y un comprobante fiscal de retenciones cuando el premio está gravado. Los documentos exactos que exige cada casa no están fijados en un texto legal que se pueda citar; los define el procedimiento de cada operador.
Del otro, saca mucho menos de lo que un lector europeo supondría.
- No hay límite de depósito ni de pérdida fijado por ley.
- No hay un registro nacional de autoexclusión. Si alguien se excluye en una casa, la exclusión vale en esa casa.
- No hay una cuenta temporal prevista en la norma que permita probar el producto sin depositar.
- Y no hay un número legal de edad que un lector pueda citarle a nadie, solo el 18+ que las marcas escriben de sí mismas.
Un lector con un problema de juego real tiene, en México, una herramienta propia de cada operador y ninguna compartida. Eso es un límite del sistema y no un defecto de una marca concreta, pero cambia la decisión: si lo que alguien busca es una barrera externa, se va a encontrar con que aquí no hay ninguna.
Pausas, límites y autoexclusión con nombre y apellido
El control del gasto, en este mercado, es una función de producto. Las casas la ofrecen donde quieren ofrecerla, y no hay un piso legal que las obligue a un formato común.
En las entradas de App Store revisadas aparecen las salidas de siempre: avisos de juego responsable, políticas de cierre de cuenta y, en alguna, referencias a pausas y límites. La aplicación de Codere México, por ejemplo, limita el uso a mayores de 18 años y publica avisos de juego responsable junto con políticas de cierre de cuenta. El pie de página de Caliente advierte que los juegos con apuestas están prohibidos para menores de edad, pide diversión con responsabilidad y enlaza su sección de juego responsable. Winpot, en sus dos aplicaciones, menciona apuestas con dinero real acompañadas de avisos de juego responsable.
Ese es el material que existe. Las menciones de pausas, límites y autoexclusión aparecen en estas fichas como una lista de herramientas que la marca declara, sin montos ni procedimientos descritos.
Hay una segunda vía que casi no se usa y que conviene conocer: los conjuntos de datos de juego público recogen las autorizaciones por tipo de evento y los montos autorizados, y en México el instrumento que una casa autorizada para apuestas remotas muestra en su pie de página —el número de permiso, el titular— sirve para acotar el universo de casas que existen. Un lector que quiera autoexcluirse de verdad tiene que hacerlo casa por casa, y para eso necesita una lista de casas que existan.
El calendario del balonmano, y por qué importa para el tipo de apuesta
El balonmano tiene un reloj que no se parece al del futbol, y quien apuesta sin conocerlo acaba sorprendido por la liquidación.
El partido se juega con siete jugadores en la cancha: seis de campo y el portero. La duración reglamentaria son dos tiempos de 30 minutos, y la cancha mide 40 metros de largo por 20 de ancho, con porterías de 2 metros de alto y 3 de ancho. Un equipo profesional suele anotar entre veinte y treinta y cinco goles por partido.
El resultado final no siempre existe al final de los sesenta minutos. En los partidos que necesitan un ganador, el empate lleva hasta dos periodos de tiempo extra de cinco minutos y después a una serie de penales. Esa frase decide si un boleto cobra o no: apostar por el ganador incluye la prórroga, apostar dentro de los 60 minutos no.
Del balonmano de clubes a los torneos que el aficionado sí reconoce
El balonmano mexicano tiene liga propia, y no es el tema de esta página. El calendario grande del deporte vive en Europa y se organiza por selecciones.
La Federación Internacional de Balonmano organiza campeonatos mundiales varoniles y femeniles en años impares. El varonil se juega cada dos años desde 1995. Dinamarca tiene el título mundial varonil de 2025; Francia tiene el femenil de 2023. En los Juegos Olímpicos, el balonmano varonil debutó en Berlín 1936, al aire libre, volvió a pista cubierta en Múnich 1972 y la rama femenil se añadió en 1976.
Ese calendario manda también en los momios por liga: una final europea se mueve sola en liquidez, mientras que una jornada de liga menor se queda en un margen mucho más ancho. Un lector que quiera reducir el costo de su apuesta tiene una regla sencilla: cuantos más mercados ofrezca una casa sobre un partido, más probable es que su momio sea competitivo en ese partido y más caro será su momio en el partido que nadie está mirando. La especialización tiene un precio, y se paga en los eventos de relleno.
Lo que la casa se queda: cómo funciona el margen en un momio
Un momio mexicano parece un precio y es un precio cobrado con recargo. Lo que la casa se queda no está escrito en la pizarra, y es el único número que aparece en cada apuesta que se hace, gane o pierda.
La forma de calcularlo es directa. Si se suman las probabilidades implícitas de todos los resultados de un mismo mercado —cada una es uno dividido entre su momio—, el total supera siempre el 100 %, y ese excedente es el margen.
La demostración con un caso limpio: un mercado ilustrativo de dos resultados, ambos a momio decimal 1,90, no es una cuota de ninguna casa ni de ningún partido, sino el ejemplo que sirve para ver el mecanismo. Cada resultado implica 52,63 %, de modo que la suma es 105,26 % y el margen es 5,26 %. La casa reparte entonces 94,74 % del total apostado y se queda con el resto.
Ese poco más de cinco por ciento es lo que hay que tener en la cabeza al comparar dos ofertas. Un momio mejor en una casa frente a otra puede valer más que cualquier bono, porque no caduca ni exige rollover.
Ninguno de los momios que se nombran más adelante en esta página puede compararse directamente con el anterior, porque son de partidos y mercados distintos. En apuestas de balonmano los momios se publican a dos decimales, que es la convención mexicana y también la europea, y la conversión desde cuotas fraccionarias o americanas se hace sin adivinar.
Momios de balonmano: el valor del punto y del medio punto
Un momio alto en un mercado principal es directamente comparable, y eso convierte al balonmano en un deporte con buenas oportunidades de comparación.
Lo que hace especial al balonmano dentro del catálogo es el tamaño del hueco. Los empates son raros —en los partidos que necesitan ganador el empate se rompe en tiempo extra o en penales—, y eso hace que cuando dos casas cotizan el mismo partido, la diferencia entre la mejor y la peor cuota sea visible sin hacer cuentas. En un mercado a tres resultados con empate improbable, la casa que carga el margen sobre el empate está regalando el momio a los dos lados del mercado.
Ahí es donde el hándicap se vuelve interesante. El hándicap asiático y las líneas de más/menos permiten al apostador elegir el precio según el riesgo, y el medio punto de diferencia entre una línea y otra es, literalmente, la frontera entre cobrar y devolver. Un -2,5 no es lo mismo que un -2, y una casa puede ofrecer las dos a la vez con márgenes distintos.
La apuesta en vivo es otra cosa. Los momios en vivo se cierran más rápido de lo que se lee la pantalla, y el margen se hace más ancho a medida que el partido avanza.
Del gráfico de momios a la liquidación: cómo se calcula un pago
La aritmética del pago es la parte de la apuesta que un lector puede controlar por completo, así que merece precisión.
Para una apuesta sencilla, el retorno es el monto apostado multiplicado por el momio, y la ganancia neta es el monto multiplicado por el momio menos uno. Un boleto de 1.000 pesos a momio 1,90 devuelve 1.900 pesos con todo incluido, de los cuales 900 son ganancia. En una combinada con tres patas cuyos momios son 1,90, 1,85 y 2,05, el momio total se multiplica entre sí hasta 7,19, y el mismo boleto de 1.000 pesos devuelve 7.190 pesos si las tres aciertan. El precio de esa multiplicación es que cada pata añade una forma de perder.
Dos cuentas se confunden con frecuencia y no son la misma: un pago es una multiplicación, y un margen es una resta sobre la suma de probabilidades implícitas. Un apostador que confunda las dos acabará creyendo que el margen se lo cobran al ganar, cuando en realidad se lo cobran al apostar.
Qué cuesta de verdad un bono, medido en pesos
Ningún bono es un objeto homogéneo. El mismo porcentaje anunciado produce resultados distintos según la letra que lo acompaña, y las letras importantes son cuatro: cuánto hay que mover antes de retirar (los requisitos de apuesta o rollover), a qué momio mínimo cuentan los boletos, cuánto tiempo hay, y cuál es el tope de la ganancia que el bono puede producir.
México añade una quinta: la fiscal. El IEPS a los juegos con apuesta pasó del 30 % al 50 % con la reforma publicada en el Diario Oficial de la Federación el 7 de noviembre de 2025 y vigente desde el 1 de enero de 2026. Ese impuesto lo paga el operador, y la forma en que lo absorbe se ve después en el diseño de los bonos de bienvenida, que los operadores rediseñaron para repartir el golpe entre ellos y el jugador. Un bono generoso y una exigencia corta son, en México, más difíciles de sostener que en un mercado sin ese impuesto.
Para ver cómo se comporta un rollover, supóngase un bono de 1.000 pesos con un requisito de mover el bono cinco veces antes de retirar. Eso son 5.000 pesos de apuestas exigidas. A 100 pesos por boleto, salen 50 boletos. Y si el valor se calcula sobre el 5,26 % de margen del mercado de ejemplo, el costo medio del recorrido es de 263 pesos. Otra forma de verlo, y la que más lectores se llevan del mercado mexicano: si el apostador mueve todo en una sola apuesta de 5.000 pesos a momio 1,90, se juega el equivalente a 5.000 pesos de volumen para cobrar 9.500 pesos con todo incluido si gana. El 5,26 % de esos 5.000 pesos, unos 263 pesos, es lo que la casa retiene de media.
El costo no es una condena del bono. Es el precio razonable por dinero que el apostador no puso. Un rollover corto y un margen estrecho lo hacen barato; un rollover de diez veces sobre el depósito lo convierte en un trabajo mal pagado.
Y si el bono se paga en apuesta gratis, cambia todo
La mayoría de los bonos de bienvenida llegan como apuesta gratis, no como efectivo, y eso cambia el cálculo en dos puntos.
Primero, la casa no devuelve el importe, la apuesta gratis no se recupera. Si alguien pide 1.000 pesos en apuesta gratis y gana a momio 1,90, la ganancia es la ganancia neta, 900 pesos, no los 1.900. Un momio bajo convierte la apuesta gratis en casi nada.
Segundo, se puede estimar el valor medio con la fórmula que combina la ventaja del momio con el reparto del mercado. Con una apuesta gratis de 1.000 pesos a momio 1,90 en el mercado de ejemplo de dos resultados y 94,74 % de reparto, el valor esperado es de unos 447,37 pesos. Es una estimación promedio, no una promesa: mide lo que vale la apuesta gratis en muchas apuestas, y no lo que va a ganar en una.
La comparación con el bono en efectivo anterior: 447 pesos de valor esperado con 5.000 pesos de volumen exigido no son malos; 447 pesos con un rollover de diez veces sobre depósito sí lo son. El número que decide es el rollover, no el importe del bono.
Impuestos, premios y ese comprobante que casi nadie mira
En México, un premio es ingreso, y quien lo paga retiene. La retención funciona así: si el estado no grava el premio, o su impuesto no supera el 6 %, la casa retiene 1 %; si hay un impuesto estatal superior a ese 6 %, la retención sube al 21 %. La Ciudad de México tiene un impuesto del 6 % sobre los premios, y el total que una fuente secundaria reporta ronda el 7 %.
Esa retención no es necesariamente el final del asunto para el apostador. El pago es definitivo solo si la persona presenta la declaración que corresponde cuando está obligada a ello; de lo contrario, el premio se acumula y la retención se acredita.
La casa emite un comprobante fiscal de retenciones, y ahí es donde el apostador debe pedirlo, aunque no lo necesite hoy.
Y queda un hueco: el artículo 137 de la Ley del ISR cubre los premios “autorizados legalmente”. Lo que pasa con un premio cobrado en un sitio sin permiso no está establecido en un texto que se pueda citar, así que la respuesta honesta a esa duda es una consulta con un contador, no una frase de esta página.
Los premios por encima de 600.000 pesos en el año son reportables en la declaración anual, según un reporte secundario. Es una cifra que conviene conocerla antes de cobrar un boleto grande y no después. Y una nota que ahorra disgustos: el impuesto al juego lo paga el operador, no se descuenta del importe apostado.
Del momio al retiro: SPEI, OXXO y el nombre de la cuenta
El circuito completo de una apuesta legal en México tiene tres puntos de contacto con el dinero, y en los tres conviene saber qué esperar.
El depósito se hace con tarjeta, con transferencia bancaria por SPEI, con efectivo en tiendas como OXXO o con una cartera electrónica, según lo que cada marca declare. Winpot, por ejemplo, muestra en su página principal los logotipos de Visa, SPEI, OXXO, Mercado Pago y AstroPay como métodos de depósito, sin montos mínimos visibles. Que no haya un mínimo a la vista no significa que no lo haya: significa que hay que preguntarlo antes de depositar.
El retiro va a una cuenta a nombre del jugador. No es una formalidad menor: la operación está dentro del marco de prevención de lavado de dinero que alcanza al juego, y por eso el nombre de la cuenta y el de la identidad verificada tienen que coincidir. Un lector que deposite desde la cuenta de un familiar puede descubrir tarde que no puede retirar.
Y el comprobante de retenciones, si el premio está gravado, sale al momento de cobrar. Pedirlo es derecho del apostador.
Las criptomonedas no están establecidas para las marcas con permiso mexicano. Es un punto que un lector con esa preferencia tendrá que confirmar directamente con la casa que le interese, porque no hay una regla mexicana que lo resuelva en un sentido o en otro.
Lo que cambió con el IEPS del 50 % y qué significa para el apostador
La reforma fiscal que entró en vigor el 1 de enero de 2026 subió el IEPS de los juegos con apuesta del 30 % al 50 %. El impuesto alcanza a los juegos con apuestas y sorteos que necesitan permiso federal, y también, por la misma fracción, a los juegos en línea de residentes en el extranjero sin establecimiento en México, con bloqueo temporal del servicio digital para incumplimientos graves.
Ese último detalle es el que conviene leer dos veces: la autoridad puede retirar un servicio digital por razones fiscales, al margen del debate sobre permisos.
Sobre la base del impuesto hay una discrepancia que un apostador notará en la letra pequeña de una casa: el texto legal leído dice solo “valor de la actividad”, mientras la prensa habla del monto total apostado. La diferencia es enorme y por eso esta página no dice “50 % de lo apostado” ni “50 % de los ingresos brutos”. No hay una cifra que se pueda citar con confianza.
Lo que sí es cierto es el efecto sobre el producto. Los bonos de bienvenida se rediseñaron para absorber parte del impuesto. Y en el estado de Nuevo León, además, se gravan los montos apostados. Un lector que compare una promoción mexicana con una promoción europea está comparando regímenes fiscales distintos, no solo casas distintas.
Y si la casa no tiene el permiso mexicano
Ahí termina el piso protector. Un sitio sin permiso en México no tiene un recinto legal en el país, no hace los reportes que hace una casa permisionaria, no emite comprobante de retenciones y no ofrece una vía mexicana de reclamación.
Hay dos cosas que la ley mexicana no dice y que conviene no inventar. La primera: una multa o un delito para el apostador que apuesta en un sitio sin permiso no está establecido. La segunda: una exención tampoco lo está. No se afirma ni una ni la otra.
Lo que sí se puede afirmar es el efecto práctico: los saldos de un operador bloqueado quedan congelados, y quien pierde el acceso a su cuenta no tiene un fondo de garantía al que acudir.
Y hay un último matiz sobre las licencias extranjeras: un permiso de otro país no aproxima a México a quien lo ostenta. Un operador con licencia de Curazao no es un permisionario mexicano, y una licencia de Curazao no cubre la atención al jugador en México.
En resumen, y esta es la forma útil de plantear la elección: las marcas con permiso mexicano ofrecen la única vía con reclamación local, y las casas sin él solo son razonables para quien decide de forma informada que no necesita esa vía.
Cómo se ordenaron las nueve marcas de esta comparación
Las nueve marcas que siguen se ordenan por lo que se puede observar de su cobertura de balonmano y sus condiciones de apuesta, y por lo que cada una declara de sí misma en su ficha o su pie de página. Ninguna ocupa un lugar destacado por su permiso.
Se separan dos cosas que se confunden todo el tiempo: lo que la casa dice sobre su permiso —reproducido por su pie de página o por una compilación de sitios de apuestas, sin confirmación oficial, porque el listado de la Dirección General de Juegos y Sorteos no pudo abrirse— y lo que su propia ficha dice sobre el balonmano. La segunda columna es la que un lector puede usar hoy para decidir. La primera es la que tendrá que verificar por su cuenta en el listado de sitios autorizados.
| Marca | Estado del permiso SEGOB según lo que se reproduce (sin confirmación oficial) | Lo que declara su propia ficha sobre el balonmano |
|---|---|---|
| Pickwin | Tiene permiso SEGOB; el número no se imprime porque las compilaciones se contradicen entre sí; titular: Producciones Móviles S.A. de C.V., con Unocapali La Paz Operadora | Su catálogo se documenta como deportes y eventos, sin detalle específico de balonmano |
| Codere | Permisos DGJS/1018/2015 y DGJS/234/2019, según la compilación de Apuestas-legales.com.mx; titular: Libros Foráneos S.A. de C.V. | Más de 30 deportes, estadísticas en vivo, creador de apuestas, momios mejorados y apuestas gratis |
| Betway | Permiso 4184, según casasdeapuestaslegales.mx; titular: Espectáculos Deportivos Frontón México S.A. de C.V. | Su ficha pública no detalla el deporte |
| Caliente | Permiso DGG/SP/404/97, mostrado en el pie de página de la marca; titular: Tecnología de Entretenimiento Caliplay | Transmisión en vivo, creador de apuestas, depósitos y retiros desde el celular, eventos virtuales |
| Strendus | Permisos DGJS/075/2018, DGJS/2801/2021 y DGJS/DCRCA/2321/2021, según casasdeapuestaslegales.mx; titular: Atracciones y Emociones Vallarta o New Ads, según la compilación | Su ficha pública no detalla el deporte |
| 1xBet | Permiso DGJS/0002/2020, según Apuestas-legales.com.mx, que no pudo confirmar ni el dominio ni el listado oficial; titular: Entretenimientos Naturales, y la App Store lista la aplicación a nombre de 1XCorp N.V. | Apuestas en vivo, transmisión en vivo y estadísticas de futbol, basquetbol, tenis, UFC y esports |
| Playdoit | Permiso DGAJS/SCEVF/P-02/2005, según casasdeapuestaslegales.mx; titular: Eventos Festivos de México | Futbol, basquetbol, tenis, MMA y esports con apuestas en vivo y transmisión, casino en vivo, retiro anticipado y atención 24 horas |
| Novibet | Permiso DGJS/DCRCA/1121/2020, según casasdeapuestaslegales.mx; titular: Comercial de Juegos de la Frontera S.A. de C.V. | Su ficha pública no detalla el deporte |
| Betcris | Permiso SEGOB del permisionario; el número del pie de página de la marca y el de la tabla del propietario no coinciden, así que no se imprime; titular: Producciones Móviles | Su ficha pública no detalla el deporte |
El desglose que se desprende de esa tabla es más útil que la tabla misma. Cuatro de las nueve no dicen nada concreto sobre el deporte en su ficha pública: no es que no lo ofrezcan, es que no lo cuentan. Tres sí lo cuentan con algún detalle. Y las dos que lo cuentan con más detalle son también dos de las tres marcas cuya cobertura internacional de deportes es más amplia.
Eso deja al lector con una decisión que la tabla no puede tomar por él: quien quiera balonmano como producto principal, y no como línea de relleno en un catálogo de treinta deportes, tendrá que abrir la sección de balonmano de cada casa y contar los mercados del partido que le interesa. El listado de sitios autorizados de la Dirección General de Juegos y Sorteos resuelve la otra mitad.
Cómo se eligieron las casas de esta comparación
Los nueve operadores que vienen a continuación son las marcas que se han revisado una por una. La selección se hizo sobre la base de su presencia en México y de lo que cada una publica sobre sí misma, no de una encuesta de popularidad y no de un orden de preferencia.
De cada una se ha mirado lo siguiente, y el lector puede hacer el mismo recorrido por su cuenta en cualquier otra casa, incluidas las que no aparecen aquí:
- Si declara un permiso, con su número y su titular, en un lugar verificable.
- Si el momio de balonmano está disponible tanto en la previa como en vivo.
- Si el depósito y el retiro se pueden hacer con los métodos que un lector mexicano tiene a mano.
- Si la ficha de la aplicación menciona controles de juego responsable y con qué palabras.
- Y si la casa tiene un programa de lealtad o una promoción recurrente que valga lo que exige.
Ese orden no es casual: es el orden en que un lector acaba pagando por un error. El permiso mal entendido es el daño mayor, el momio mal comparado el daño frecuente y el bono mal leído el daño más caro.
Ninguna de las nueve está bloqueada hoy, según lo que se reprodujo al momento de escribir esto. Y ninguna de las nueve es la única opción: si el lector acaba en una casa que no está en esta lista, el recorrido de arriba se puede repetir en cinco minutos.
Pickwin, un permiso con dos números distintos
Pickwin aparece en las compilaciones como una marca con permiso de la Secretaría de Gobernación, pero el número no se sostiene entre las fuentes. Una de ellas da un número y otra da uno distinto, y el que da una de ellas coincide con el que aparece en el pie de página de una marca completamente diferente. El titular que las fuentes nombran es Producciones Móviles S.A. de C.V., en compañía de Unocapali La Paz Operadora.
Ese titular merece una segunda mirada, porque es el mismo nombre que aparece detrás de otra marca de esta lista. No es un error de las fuentes: es exactamente la estructura que describe el artículo 3 del Reglamento, un permisionario con varios centros de apuestas remotas. Pero para el lector tiene una consecuencia clara: dos marcas que parecen competidoras pueden estar colgando del mismo papel.
Sobre balonmano, la ficha de la marca no entra en detalles. Lo que se documenta es su catálogo de deportes y eventos, sin desglose del deporte.
Veredicto: aquí el permiso es más confuso de lo que debería, y la confusión no es del lector. Una marca que sostiene dos números distintos según quién la compile no está en la posición de pedir que se confíe en ella.
Codere: el catálogo más ancho y la ficha más explícita
Codere es la marca cuya documentación pública resulta más completa de las nueve, y eso ya es una ventaja antes de mirar ningún momio.
Su permiso, según Apuestas-legales.com.mx, son los números DGJS/1018/2015 y DGJS/234/2019, con Libros Foráneos S.A. de C.V. como titular. La confirmación oficial no existe: el listado de la Dirección General de Juegos y Sorteos no pudo abrirse.
La ficha de su aplicación en la App Store es la que menos ambigüedades deja: declara que opera con permiso de la Secretaría de Gobernación, limita el uso a mayores de 18 años e incluye avisos de juego responsable y políticas de cierre de cuenta. Y en el catálogo ofrece más de treinta deportes, con estadísticas en vivo, creador de apuestas, momios mejorados y apuestas gratis.
Para el balonmano concreto, treinta deportes es una promesa y no un dato. Un catálogo así incluye balonmano; lo que no dice es cuántos mercados tiene el partido que al lector le interesa. La ficha promete amplitud, y la amplitud es exactamente lo que hay que verificar en la sección del partido y no en la portada.
Veredicto: es la casa que menos preguntas deja sin responder y la que más fácilmente permite verificar su propio permiso en el pie de página, algo que no todas las marcas de esta lista hacen.
Betway: permiso número corto, ficha corta
Betway es la marca con el número de permiso más simple de las nueve: 4184, según casasdeapuestaslegales.mx, con Espectáculos Deportivos Frontón México S.A. de C.V. como titular. Un número corto y limpio tiene la ventaja de que se recuerda, y la desventaja de que no añade información.
Lo mismo pasa con su ficha pública. No detalla el deporte, ni los mercados, ni las condiciones de apuesta del balonmano. Eso deja al lector con dos opciones: abrir la sección del deporte en el sitio de la marca, o dejar esta casa para más adelante.
Hay un detalle de titular que sí conviene anotar. El nombre que sostiene el permiso es una empresa de frontón, y el frontón tiene su propio permiso complementario para apuestas remotas en la estructura que describe el artículo 28 del Reglamento. La marca, por lo tanto, se apoya en un titular cuya actividad natural es otra.
Veredicto: el permiso se deja citar sin ambigüedad y el producto se deja ver sin promesas. Para balonmano específicamente, un lector no saca de aquí ningún dato que le ayude a decidir, y eso ya es un dato.
Caliente: la casa que publica su permiso donde se ve
Caliente es la única marca de esta comparación cuyo número de permiso aparece en el pie de página de su propio sitio, no solo en una compilación de terceros. El número es DGG/SP/404/97 y el titular que se nombra es Tecnología de Entretenimiento Caliplay, del Grupo Caliente. La confirmación oficial sigue sin existir, pero el origen de la cifra es la marca misma, y eso es mejor.
Su ficha de aplicación añade lo que un apostador de balonmano quiere saber sobre la mecánica: transmisión en vivo, creador de apuestas —“crea tu apuesta”—, depósitos y retiros desde el celular, promociones y eventos virtuales. El uso está limitado a mayores de 18 años. El pie de página de la marca advierte que los juegos con apuestas están prohibidos para menores de edad, pide divertirse con responsabilidad y enlaza su sección de juego responsable.
El creador de apuestas es lo más relevante aquí. Un deporte como el balonmano, con mercados de relleno en la mayoría de los catálogos, se beneficia más que ningún otro de una herramienta que deja al apostador armar su propio precio con las piezas que ya existen.
La aplicación aparece publicada por Tecnología en Entretenimiento Caliplay, S.A.P.I. de C.V., en su versión 8.12.1 del 20 de octubre de 2026. Un detalle menor que demuestra lo contrario: la marca mantiene su ficha al día.
Veredicto: publicar el número de permiso en el propio pie de página es la decisión de producto más útil que una casa mexicana puede tomar para un lector que quiere verificar algo, y Caliente la toma sola en esta lista.
Strendus: tres permisos y un titular que las fuentes no se ponen de acuerdo en nombrar
Strendus llega con el expediente documental más largo de la comparación: tres números de permiso —DGJS/075/2018, DGJS/2801/2021 y DGJS/DCRCA/2321/2021— según casasdeapuestaslegales.mx. El titular cambia según la compilación: Atracciones y Emociones Vallarta para una, New Ads para otra.
Un lector puede leer esos tres números de dos maneras. Como una marca con licencia extendida, o como una marca con un expediente desordenado. Las dos lecturas caben en los mismos datos.
Su ficha pública no entra en el detalle del deporte, así que el balonmano concreto no se puede evaluar desde fuera. Lo que queda es la estructura del permiso y el nombre del titular, que es el punto que un lector cuidadoso debería abrir en el listado público si quiere saber a quién le está entregando su identidad.
Veredicto: tres números y dos titulares son más bien un problema que un activo. Quien quiera usar esta casa debería comprobar primero cuál de los dos titulares opera hoy.
1xBet: catálogo internacional y un permiso que no cuadra con la aplicación
1xBet es la marca que más contradicciones acumula en su expediente, y conviene ponerlas todas juntas.
El permiso que se le atribuye es DGJS/0002/2020, según Apuestas-legales.com.mx, que no pudo confirmar ni el dominio ni el listado oficial. El titular que las fuentes nombran es Entretenimientos Naturales. Y la aplicación en la App Store aparece a nombre de 1XCorp N.V., una empresa distinta del titular nombrado. Esa diferencia entre el nombre que sostiene el permiso y el nombre que publica la aplicación es la clase de detalle que un lector debe poder explicarse antes de depositar.
Lo que la marca sí documenta es su catálogo: apuestas en vivo, transmisión en vivo y estadísticas de futbol, basquetbol, tenis, UFC y esports, además de bonos de bienvenida, promociones de temporada y programa de lealtad.
Ahí está la tensión de esta marca. El producto tiene la forma de una casa internacional con un catálogo ancho, y el papel tiene la forma de una casa con un permiso que no coincide con quien publica la aplicación.
Veredicto: el catálogo es lo de menos aquí; lo que un lector decide al elegir esta marca es si le importa que el nombre del permiso y el nombre de la aplicación no sean el mismo, y ese es un juicio que esta página no puede hacer por él. Lo que sí puede decir es que la diferencia es real y está documentada.
Playdoit: la ficha más larga del deporte y la más clara sobre la mecánica
Playdoit es la marca que describe su producto con más detalle de las nueve, y ese detalle es precisamente lo que un apostador de balonmano necesita.
Su permiso es DGAJS/SCEVF/P-02/2005, según casasdeapuestaslegales.mx, con Eventos Festivos de México como titular. La confirmación oficial no existe, como en todas.
Su ficha cubre futbol, basquetbol, tenis, MMA y esports con apuestas en vivo y transmisión, casino en vivo, “Playboost” para aumentar ganancias, retiro anticipado y atención las 24 horas. El retiro anticipado —el cash out— es la pieza que más cambia la experiencia en un deporte de dos tiempos y prórroga: permite cerrar la posición antes de los penales, con el precio que la casa ponga en ese momento.
De los cinco deportes nombrados, el balonmano no está. Eso no significa que no exista en el catálogo, significa que su ficha destaca otros deportes. La cobertura se comprueba buscando el partido, no leyendo la ficha.
Veredicto: la mecánica del cash out y la cobertura en vivo son lo que juega a favor aquí, y la ausencia del balonmano en la ficha es una laguna que se resuelve en el buscador del sitio y en ningún otro lugar.
Novibet: permiso ordenado y ficha muda sobre el deporte
Novibet presenta el expediente más limpio del bloque de marcas con ficha escueta: permiso DGJS/DCRCA/1121/2020, según casasdeapuestaslegales.mx, con Comercial de Juegos de la Frontera S.A. de C.V. como titular. La confirmación oficial no existe, y conviene repetirlo cada vez para que no se convierta en un hecho por repetición.
Su ficha pública no detalla el deporte. Ni mercados, ni condiciones, ni cobertura en vivo del balonmano.
Esa es la limitación completa de esta marca en la comparación: no hay nada que desmienta ni nada que confirme. Un lector que valore la claridad del permiso por encima del detalle del catálogo encontrará aquí lo primero; quien quiera saber si un partido concreto tiene hándicap y más/menos tendrá que abrir el sitio.
Veredicto: el permiso se sostiene mejor que la descripción del producto, y para balonmano eso deja la evaluación a medias.
Betcris: un pie de página con un número y una tabla del propietario con otro
Betcris cierra la lista con el caso más instructivo de todos, porque el problema no está en una compilación de terceros sino en la propia casa.
El permiso figura como un permiso de la Secretaría de Gobernación del permisionario, con Producciones Móviles como titular. El número no se imprime porque el que aparece en el pie de página del sitio de la marca y el que aparece en la tabla del propietario no coinciden. La marca opera según el oficio DGJS/405/2018 junto con Paradise Riviera Gaming, S.A. de C.V. La empresa del sitio es TV Global Enterprises Ltd., con licencia de la Autoridad de Juegos de Malta MGA/B2C/300/2008, vigente del 1 de agosto de 2018 al 3 de noviembre de 2026.
Esa última cifra merece un comentario, y no es en contra de la marca. Una licencia europea vigente y con fecha de vencimiento publicada aporta dos cosas: dice quién supervisa y hasta cuándo. Pero no acerca a México a nadie. Para un apostador mexicano, la licencia de Malta no sustituye al permiso de la Secretaría de Gobernación ni le da acceso a una reclamación local.
El titular de Betcris vuelve a ser Producciones Móviles, el mismo nombre que aparece en el expediente de Pickwin. Dos marcas con dos propuestas comerciales muy distintas colgando del mismo permisionario.
Su ficha pública no detalla el deporte.
Veredicto: una licencia europea con fecha de caducidad publicada es más de lo que da la mayoría de esta lista, y no cambia lo que un lector mexicano necesita saber: el número del permiso mexicano que la marca muestra no coincide con el que muestra su propietario, y esa discrepancia es de la marca, no de quien la lee.
Lo que ordena a las nueve casas cuando se ponen una junto a otra
Pocas cosas separan a las nueve marcas de esta lista, y las que las separan no son las que más se anuncian.
Una sola marca publica su número de permiso en su propio pie de página. Cuatro no dicen nada concreto sobre el deporte en su ficha pública. Dos comparten el mismo titular y, por lo tanto, el mismo permisionario, aunque el lector no lo sabría mirando sus páginas. Una sostiene dos números de permiso distintos según quién los compile. Y una carga con una licencia europea vigente que no la acerca ni un paso a México.
Eso deja tres preguntas que un lector puede responderse solo, y que resumen la elección:
- ¿Puedo ver el número de permiso y el nombre del titular en el pie de página de la casa, sin buscarlo en otro sitio?
- ¿El momio de balonmano existe tanto antes del partido como durante él, y con cuántos mercados?
- ¿El control del gasto está dentro de la casa y con qué herramienta?
Quien responda las tres con datos tiene una decisión tomada. Quien responda dos tiene una decisión condicionada. Quien responda una está eligiendo marca, no condiciones.
Preguntas frecuentes sobre apuestas de balonmano
¿En qué deportes y eventos se puede apostar en una casa con permiso de la Secretaría de Gobernación?
En los que su catálogo publique bajo el permiso del permisionario: deportes de equipo y sus mercados, deportes virtuales y esports, sin que el Reglamento les dedique un artículo propio. Las carreras de caballos y el frontón tienen su marco aparte, con el cruce de apuestas regulado en hipódromos, galgódromos y frontones.
¿Cómo saber si una casa de apuestas opera con permiso de la Secretaría de Gobernación?
Buscando el número y el titular en el pie de página de la casa y contrastándolos con el listado público de sitios autorizados de la Dirección General de Juegos y Sorteos. Si el permiso lo sostiene una empresa distinta de la marca, eso es la estructura habitual, no una irregularidad, aunque conviene revisar el oficio.
¿Cómo se calcula lo que paga una apuesta con la cantidad apostada y el momio?
El retorno es el monto por el momio y la ganancia neta es el monto por el momio menos uno. Mil pesos a momio 1,90 devuelven 1.900; la ganancia son 900. En una combinada los momios se multiplican: tres patas a 1,90, 1,85 y 2,05 dan 7,19.
¿Cómo se nota el margen de la casa de apuestas en los momios?
Sumando las probabilidades implícitas de todos los resultados de un mercado: cada una es uno entre el momio. Dos resultados a 1,90 dan 105,26 %, así que el margen es 5,26 % y la casa reparte 94,74 %. Cuanto menor sea ese excedente, mejor es el momio.
¿Se pagan impuestos por los premios de las apuestas en México y quién los retiene?
El premio es ingreso y la casa retiene: 1 % si el estado no grava el premio o su impuesto no supera el 6 %, y 21 % si supera ese 6 %. La Ciudad de México aplica 6 % sobre los premios, unos 7 % en total. La casa emite el comprobante de retenciones.
¿Cómo se ponen límites de depósito o de pérdida en una casa de apuestas?
En México no hay un límite legal ni un registro nacional de autoexclusión, así que las herramientas son las que cada casa declare en su propia cuenta: pausas, límites de depósito, límites de pérdida y cierre de cuenta. Se configuran dentro del perfil y valen solo en esa casa.
Elaborado por el equipo de «Guiadeapostadores».
